En medio de disputa entre el Gobierno de la Provincia de Santa Fe y los pescadores por la decisión de suspender por un año la exportación de productos pesqueros, especialistas brindan explicaciones sobre por qué y para qué se toman ese tipo de medidas medioambientales.
Hay una creciente preocupación por el deterioro del equilibrio biológico del río Paraná y la veda, de carácter precautorio, apunta a resguardar a las especies cuya capacidad de reproducción se encuentra comprometida desde hace casi una década.
El doctor en Ciencias Ambientales del Instituto Nacional de Limnología (Inali), Luis Espínola, explicó que noviembre marca un momento crucial para el desove de peces como el sábalo, el dorado y el surubí; en relación al sábalo dijo que “esta especie es migradora, recorre todo el río Paraná para migraciones reproductivas y de alimento. Venimos de una bajante que empezó en 2019 y se pronunció en agosto de ese año y duró hasta 2021, 2022; incluso al día de la fecha que recién está repuntando el río, pero la bajante prolongada afectó el éxito reproductivo de esta especie.
Es decir, la especie necesita de la planicie, o sea, de una conectividad hidrológica que la usa como refugio y alimentación. Esto, en las condiciones de bajante y por mucho tiempo no se dio y nosotros notamos una disminución de la abundancia de estos reproductores y también un reemplazo de estos individuos; o sea que comparando 2016 y 2010, que fueron las principales crecientes, comparado con 2021 y 2022 que fueron los años que estudiamos, esa disminución fue notable”.
Sobre la importancia del sábalo en el ecosistema del Paraná, Espínola manifestó que es la especie de mayor abundancia y es alimento de otras. “Si empieza a colapsar o disminuir todas las demás especies también pueden tener un colapso ecológico”.