Al comienzo de la misivia los comerciantes agrupados bajo el nombre TODOS (JUNTOS) SOMOS MÁS soliciten a las autoridades que se hagan cumplir todos los protocolos y se eviten aglomeraciones de gente para evitar llegar al punto de cerrar los comercios.
“La aplicación de cualquier medida que vulnere nuestro derecho constitucional a trabajar y que nos impida obtener ingresos legítimos para proveer a nuestro sustento diario, terminaría por destruir nuestra ya tan golpeada economía”, advierten.
Más adelante piden que en el caso de llegar a un cierre total, tengan en cuenta medidas paliativas para los dueños de comercios que deben hacer frente a gastos fijos como sueldos y alquileres.
“En el supuesto de que las decisiones gubernamentales no contemplen mantener las puertas de nuestros negocios abiertas, el gobierno debería tomar a su cargo el pago de los sueldos de los empleados, los alquileres de locales y los impuestos y servicios mientras dure la medida así como también el pago de un subsidio a los titulares de los comercios”.
Sobre el final remarcan que se llevan casi 200 días de cuarentena y enviaron un mensaje de unidad: “Ciento ochenta días deberían haber sido un plazo suficiente para prepararnos para enfrentar el tan esperado e inminente brote en nuestra ciudad. Nuestra propuesta es: NOS CUIDAMOS ENTRE TODOS Y SALIMOS ENTRE TODOS”.