Desde el año 2004 la ciudad de Coronda y su área de influencia han sido objeto de investigaciones arqueológicas. Los proyectos de investigación “El Registro Arqueológico del Uso del Espacio en la Cuenca Inferior del Río Salado” y “La variabilidad arqueofaunística en la Cuenca Media e Inferior del Río Coronda (Margen derecha Provincia de Santa Fe)».
Desde un principio las tareas estuvieron dirigidas por la Dra. María Rosario Feuillet Terzaghi y la Dra. Julieta Sartori, quienes desarrollaron sus actividades en el CONICET y contaron con el apoyo de la Municipalidad de Coronda y la Fundación Arqueológica del Litoral.
La última de las mencionadas (Investigadora de CONICET y docente de la UNL y UNR) hoy estuvo en la ciudad y comentó a Coronda Registrada que «estuvimos en la zona del Ombú de Basualdo. Hicimos tareas de prospección para analizar como estaba el sitio afectado por la bajante. No veníamos desde 2019 y queríamos proyectar tareas a futuro. Encontramos cerámicos con impronta de red, nos habla de material que sería vegetal y de distintas actividades de subsistencia. No teníamos, si ellas, la evidencia para sostener que los grupos que vivían estaban tejiendo redes, entre otras cosas».
«La otra imagen es de una boleadora. Si bien en el museo había registros de gente que había donado o encontrado en la zona, nunca habíamos tenido en contexto arqueológico haber podido encontrarlas. Es relevante y nos queda analizar el material. Nos habla de sitios que son más o menos próximos a la llegada de loe europeos como tenemos en el sitio de la familia Primón. Estamos pensando en hacer excavaciones más prolongadas, la zona estaba con mucha vegetación y se nos complicó un poco la visibilidad.» agregó la arqueóloga.
Ambos proyectos buscaron conocer el modo de vida de las sociedades que habitaron nuestro territorio en el pasado, tanto antes de la llegada de los primeros europeos a la región, como el de los primeros momentos de contacto entre las sociedades europeas y los pueblos originarios. Esta semana una de las arqueólogas volvió a la ciudad a trabajar en zona sur.
De este modo hoy se cuenta con una importante cantidad de información que proviene de la investigación arqueológica, permitiéndonos saber por ejemplo, que alrededor del año 1550 los habitantes de las proximidades de la actual ciudad de Coronda convivieron con los primeros europeos llegados a la zona.
Evidencia de esto es el sitio arqueológico “Familia Primón”, que fue descubierto en el año 2004, y quizás sea uno de los primeros que nos hable del contacto hispano indígena en la región.
En la misma zona se excavó, el sitio arqueológico denominado “Campo Cervi”, en el cual se recuperaron diferentes materiales arqueológicos, tales como fragmentos cerámicos, restos de huesos de animales que fueron cazados y utilizados, así como también enterratorios humanos.
La aplicación de nuevas técnicas para el análisis de estos restos permite hoy abordar aspectos desconocidos hasta el momento. La técnica a la cual se refieren se denomina isotopos estables y consta del análisis químico, (para el cual se utiliza una pequeña porción de hueso humano) a partir del cual puede establecerse qué cantidad de isótopos de carbono y nitrógeno posee un ser vivo.

