
El domingo antes de la medianoche, y como consecuencia de un trabajo policial realizado entre agentes policiales de la Comisaría 15° Roldán -Unidad Regional XVII departamento San Lorenzo- y pesquisas de la Agencia de Investigación Criminal AIC, ambos de la Policía de Santa Fe, llegaron hasta una vivienda ubicada sobre calle José Hernández , y después de golpear a la puerta, dialogaron con el morador, Gregorio Edgardo Urraco de 57 años, quien dijo que era comerciante de la zona.
Después le preguntaron por una mujer con la que fue visto en el boliche rosarino La Cautiva el viernes por la noche, y dijo ignorar todo sobre el particular. Pero uno de los policías vio la figura de una mujer dentro del inmueble, y cuando la hicieron salir, era la mujer buscada por sus familiares, que denunciaron el suceso de su desaparición.
La mujer rescatada por los policías, dijo que estuvo privada de su libertad, y que además fue abusada sexualmente de manera sistemática durante todo el fin de semana, y que estuvo privada de su libertad contra su voluntad.
El calvario
El viernes por la noche, una mujer de 30 años y que es mamá de cinco hijos salió a bailar junto a una amiga y a su marido. Los tres fueron al boliche La Cautiva ubicada calle San Nicolás al 2200 en el centro rosarino. Esa noche la mujer fue invitada a bailar por un hombre canoso de alrededor de unos 60 años. Goyo, tal el nombre del personaje, se mostró muy caballero con la mujer e invitó a ella y a sus amigos varias vueltas de cerveza. En medio de toda esa situación, y como costumbre de ese lugar bailable, un fotógrafo retrata a los asistentes, y luego les entrega la fotografía.
El hombre se mostró renuente a posar, pero el trabajo del fotógrafo fue súbito y lo sorprendió. Luego, la mujer compró la foto y se la dio a su pareja amiga, y le dijo “por cualquier cosa estoy con este tipo”. La noche terminó alrededor de las 3,30, y Goyo, se ofreció a llevar a los tres nuevos amigos. A la pareja primero, y después a la mujer de 30 años.
La amiga de la mujer, ante tanta gentileza del hombre que estaba con su amiga, y que los llevó nuevamente a su casa, por precaución tomó la chapa patente del automóvil.
Buscame por favor
Pero, este hombre llevó a la mujer a Roldán, que es una ciudad ubicada a 25 kilómetros de Rosario. Lo hizo contra la voluntad de la mujer, y cuando en la tarde del sábado fue hasta un kiosco, ella sacó su teléfono celular y se comunicó con su hermano, quien estaba al cuidado de sus chicos, y le pidió ayuda. Le dijo “no sé dónde estoy, este tipo me tiene contra mi voluntad. Por favor buscame”.
La llamada salvadora
La comunicación de la mujer cautiva de Goyo contra su voluntad que le hizo saber a su hermano, decidió la inmediata denuncia policial ante los agentes de la Comisaría 15° de la ciudad de Rosario. Los policía comunicaron la novedad sobre la grave situación a la fiscalía en turno, y judicialmente se ordenó la participación de pesquisas de la Agencia de Investigación Criminal AIC, que con el número de teléfono de la víctima comenzaron con el rastreo de la antena, y así comenzaron a destejer al telaraña del asunto. Después, el contacto con el matrimonio con el que la mujer fue a bailar al boliche La Cautiva -vaya paradoja- proporcionó la foto de Goyo, además de la chapa patente del auto, color, marca, y esto ubicó al hombre en una vivienda de la ciudad de Roldán.
Aprehendido
El paso siguiente fue la comunicación con la fiscalía unidad especial de violencia de género, familiar y sexual, Noelia Riccardi, y ésta diligenció con el juez de la Instrucción Penal Preparatoria IPP, el allanamiento a la vivienda ubicada sobre calle José Hernández al 500 de la ciudad de Roldán, donde finalmente a las 22,30 del domingo, aprehendieron al principal investigado, Gregorio Edgardo Urraco de 57 años, y rescataron a la mujer que estaba dentro de la vivienda y que admitió que no solo que estuvo privada de su libertad contra su voluntad, sino que además fue sistemáticamente abusada sexualmente.
Peritajes criminalísticos
Informaron la novedad sobre el resultado de la investigación policial a la Jefatura de la Agencia de Investigación Criminal AIC de la Policía de Santa Fe, y éstos hicieron lo propio con el fiscal de violencia de género, familiar y sexual del Ministerio Público de la Acusación, Noelia Riccardi, que ordenó que el hombre aprehendido siguiera privado de su libertad, que sea identificado y que se le forme causa como presunto autor de los delitos de privación ilegítima de la libertad seguido de abuso sexual reiterado. En ese marco ordenó los peritajes criminalísticos de rigor, los que fueron hechos por agentes del área Científica AIC en la vivienda del hombre aprehendido en Roldán.

