Una nueva modalidad de estafa ha emergido en la ciudad de Santa Fe, dejando a muchos incautos en situaciones lamentables. Esta vez, la técnica fraudulenta se centra en la oferta de alquileres de viviendas a través de plataformas de redes sociales. La urgencia de encontrar un lugar para vivir y la limitada oferta de inmuebles se han convertido en el caldo de cultivo perfecto para los estafadores.
Jorge Pighin, miembro del Colegio de Corredores Inmobiliarios, habló con Veo Noticias y reflexionó sobre la importancia de alquilar un inmueble a través de corredores inmobiliarios.
Uno de los últimos casos que se dio fue con una aparente oferta de una casa ubicada en la calle Saavedra al 6.500, en el barrio Don Bosco. La publicación, que presentaba fotos y una descripción detallada del inmueble, afirmaba que se encontraba disponible para alquiler a un precio de 65 mil pesos mensuales sin servicios.
La oferta era llamativa por su accesibilidad y las condiciones de la vivienda: dos habitaciones, un baño, living comedor y la conveniencia de aceptar niños y mascotas. Sin embargo, todo era una estafa y la casa ni siquiera existía.
Jorge Pighin, al referirse a este incidente, advirtió que esta no es la primera vez que ocurre una estafa de este tipo en la región. “En el pasado, estas tácticas fraudulentas solían estar asociadas con alquileres temporarios durante la temporada de verano”.
En ese sentido, agregó que: “el corredor inmobiliario no llega al 50% de la cartera locativa de Santa Fe, por ende hay un 50% que se está manejando de otra forma”. Esto sugiere que una gran proporción de alquileres están ocurriendo sin la intermediación de profesionales que puedan verificar la autenticidad de las ofertas.
En respuesta a este preocupante fenómeno, Pighin instó a las personas a ser extremadamente cautelosas antes de tomar decisiones impulsivas. Hizo hincapié en la importancia de comprobar la identidad y autenticidad de los anunciantes antes de transferir cualquier suma de dinero. Esta nueva ola de estafas ha hecho que la oferta de alquileres legítimos sea casi inexistente, lo que deja a los inquilinos en una posición vulnerable y desesperada.