
Por Juan Trento
La investigación por tres delitos que lleva adelante el fiscal federal N° 2 de Santa Fe, Walter Alberto Rodríguez, defraudación, lavado de activos e intermediación financiera no autorizada, respecto de Ángel Yamil Benavidez de 40 años, quien fuera sorprendido en la mañana del martes 12 de septiembre en su departamento del piso 12 de la torre Amarras Center II por pesquisas de la Agencia de Investigación Criminal AIC de la Policía de Santa Fe, con el secuestro de dinero en efectivo que tapizaba completamente una mesa y que sumaba 45 millones 251 mil 600 pesos, 83 mil 172 dólares estadounidenses, 22 mil 35 euros y 23 mil reales brasileños. En este caso la nueva imputación es por la adulteración de 39 tarjetas de débito, perfectamente homologadas en la legislación argentina, al dinero que representan para la realización de operaciones comerciales de cualquier tipo que tienen como base de sustentación la fe pública. El delito como es contra cada una de las personas, se repite durante 39 veces.
Allanamientos
El 13 de septiembre -al otro día del hallazgo del dinero y de la aprehensión del principal imputado de los delitos- fueron realizados siete allanamientos en la ciudades de Santa Fe y Esperanza, donde nuevamente fue secuestrado dinero en efectivo como documentación que podría contar con la envergadura para convertirse en elementos probatorios incriminantes de los delitos investigados.
Prisión preventiva
Posteriormente le fue realizada la indagatoria ante el juez federal Cuello Murúa, y luego la confirmación de la prisión preventiva, debido a la justicia federal que podrían darse las dos causales por las que se dicta la preventiva, o por la voluntad de fuga del procesado Benavidez, o bien, por el entorpecimiento en la investigación que podría realizar al recuperar su libertad.
Fe pública
Ayer, el fiscal federal Walter Rodríguez, hizo un paso más en la investigación como consecuencia del análisis de las 39 tarjetas de débito secuestradas y que fueron solicitadas con las fotocopias de los DNI de personas de sectores sociales vulnerables, y que fueron utilizadas como instrumentos equiparables a la moneda de curso legal en la República Argentina y cuyas maniobras son pasibles de ser una afectación a la fe pública.
Maniobra burda
Uno de los nombres que aparecen en las tarjetas de débito que forma parte de los 39, se explaya con naturalidad absoluta y dijo sobre su caso en particular: ” ahora que hago memoria, en los meses de junio o de julio, anduvieron cuatro personas desconocidas por el barrio en un auto azul con el objeto de nosotros les prestemos el documento para sacarle una foto y nos daban 600 pesos a cambio. A mi me pareció raro que nos den plata así porque así, pero como andaba necesitado, acepté. Esta gente eran punteros políticos pero no sé de que partido, no tenían ninguna propaganda, y solo te daban plata si les permitías sacar una foto del documento. Ellos decían que era una ayuda para nosotros, pero cumpliendo con esa condición.