Lo que cuesta vale. Fue un partido difícil y recién sobre el final del primer tiempo Colón pudo desnivelar, volver al gol y recibir con los brazos abiertos a Emanuel Gigliotti, que luego de más de una década, convirtió para el sabalero.
Un desborde de Jourdan, la pierde al querer entrar por la derecha del área grande, la conquista Talpone, que tira un centro rasante, el arquero Ferrero da rebote y ahí con servilleta puesta, El Puma convertía cuando se cumplía el segundo minuto de adición de la primera etapa.
En la segunda mitad, con un Colón un poco más suelto, y mejorando algunos aspectos tácticos y técnicos, el rojinegro puso la nueva estocada al torito a los 23 minutos, centro de Bernardi y cabeza de Sanguina para el 2 a 0. Un plus para Pata Pereyra: un gol desde el banco.

Pero como Colón es Colón, no vale ganar sin sufrir. Un disparo de Villalba dentro del área chica, la pelota da en el palo y de rebote, en la espalda de Marcos Díaz y se introduce a las mallas.
De ahí al final el local lo sostuvo, pudo ganar por fin a pesar del susto que implicó una lúcida intervención de Thaller y el desahogo llegó: victoria, goles y anotación del Puma, para empezar a pensar en positivo de aquí en adelante.
El equipo santafesino alistó a Marcos Díaz, Sánchez, Ortiz, Thaller y Negro; Jourdan, Forneris, Bernardi y Barreto; Talpone y Gigliotti. Entraron Castet, Sanguina, Garrido y Gallay.
El domingo que viene, a las 17, el sabalero irá al calor de Santiago del Estero para medirse ante Mitre, en su primer partido real como visitante pero con otro semblante, seguramente.


