El endeudamiento de las familias se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas y sociales en la región. Según el sociólogo Julio César Luna, un reciente estudio detectó que la deuda promedio de los hogares argentinos escaló de 2 millones a 3.7 millones de pesos durante el último año, lo que representa un incremento del 85%1.
Este fenómeno, que el especialista describe como una “especie de bola de nieve”, revela un cambio alarmante: los hogares ya no se endeudan para adquirir bienes durables o darse un gusto, sino para cubrir gastos esenciales del día a día.
Alimentos y tarjetas, un cóctel peligroso
El dato más alarmante del informe es el destino de los fondos. “Hay un porcentaje importante, el 58%, de ese endeudamiento que está destinado a la alimentación, cosa que no ocurría antes”, explicó Luna en diálogo con VEO Noticias. A diferencia del pasado, cuando las familias ajustaban sus gastos recortando servicios como la telefonía o salidas, ahora el crédito se utiliza para comprar comida, ropa o medicamentos.
Las tarjetas de crédito son el principal motor de este problema, representando el 30% del total de la deuda familiar. El agravante es el alto nivel de morosidad: según el especialista, el 76% de los deudores se encuentra en algún estado de mora, lo que activa tasas de interés muy elevadas y agrava la situación financiera de los hogares.
El sufrimiento social detrás de las cifras
Más allá de los números, Luna advirtió sobre la “contracara” del problema. “Acá hay familias que están sufriendo cuando llega una demanda o una intimación. Se produce toda una desazón, angustia, y eso es lo que está detrás de ese número que aparece en el gráfico”, reflexionó.
Finalmente, el sociólogo aconsejó a las familias en situación crítica recurrir a herramientas legales para proteger su patrimonio, como la inscripción de su casa como “bien de familia” o, en el caso de la provincia, en el registro de “vivienda única familiar” para evitar embargos o remates”


