Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), procesados por la Secretaría de Trabajo de la Nación, exponen una realidad compleja para el mercado laboral de Santa Fe. Al cierre de diciembre de 2025, la provincia contabilizó un total de 511.600 trabajadores en el sector privado formal. Si bien esta cifra representa una estabilidad técnica respecto al mes de noviembre, cuando el nivel ajustado por estacionalidad era de 511.500 empleos, la perspectiva histórica arroja resultados preocupantes sobre la dinámica de contratación en el territorio santafesino.
Al contrastar la fotografía actual con el inicio de la presente gestión nacional en diciembre de 2023, se observa una retracción significativa del tejido laboral. En aquel entonces, la provincia contaba con 523.700 asalariados registrados, lo que implica una reducción neta de 12.100 puestos de trabajo en un período de 24 meses. Este retroceso equivale a una pérdida mensual de 504 empleos o, puesto en términos de impacto diario, casi 17 santafesinos que dejaron de pertenecer al sector privado formal cada jornada durante los últimos dos años.
El panorama a nivel país durante el último mes del año pasado mostró un comportamiento heterogéneo según la actividad económica. Mientras que sectores como la pesca, la construcción y la enseñanza lograron registrar leves incrementos mensuales, otras ramas fundamentales sufrieron caídas. Las bajas más pronunciadas se dieron en la explotación de minas y canteras, seguida por el rubro de hoteles y restaurantes y la industria manufacturera, un sector crítico para el perfil productivo de Santa Fe.
En contrapartida a la fragilidad del empleo asalariado, el trabajo independiente experimentó un crecimiento del 0,7% en diciembre, impulsado principalmente por el aumento en las categorías de monotributo social y autónomos. Asimismo, el empleo en casas particulares registró una mejora mensual del 1,4%. En lo que respecta a la capacidad de ingresos, la remuneración nominal bruta promedio se situó por encima de los 2,7 millones de pesos, cifra que se ve influenciada por la percepción del Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) correspondiente al cierre de año.
En conclusión, el informe elaborado por Juan Manuel Pusineri advierte que, aunque diciembre logró frenar la sangría mensual de puestos de trabajo, el nivel de ocupación formal en Santa Fe permanece notablemente por debajo de los estándares de hace dos años. La consolidación de esta caída acumulada marca el principal desafío para la política económica provincial de cara al próximo ejercicio, en un contexto donde el empleo independiente parece ganar terreno frente a la relación de dependencia tradicional.

