Luego de la circulación en redes sociales de un listado con ubicaciones de radares en la ciudad de Santa Fe, el Municipio brindó precisiones sobre el funcionamiento de estos dispositivos y su capacidad para aplicar fotomultas.
Según indicaron fuentes oficiales, la ciudad cuenta con más de 32 sensores de control de velocidad, instalados en distintos puntos y enmarcados en un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) vigente desde hace más de diez años.
De ese total, la mayoría se encuentra habilitada para realizar fotomultas, aunque desde el Ejecutivo aclararon que algunos equipos no están operativos.
Este es el caso de los radares ubicados en Iturraspe al 3400 y Pedro Vittori al 4800 —los más recientes— no están habilitados para labrar infracciones, ya que se encuentran en etapa de prueba y aún no cuentan con la homologación del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), requisito indispensable para su funcionamiento sancionatorio.
Desde el Municipio explicaron que la reubicación e instalación de estos equipos responde a distintos criterios, como la siniestralidad vial, la cercanía a escuelas, cambios en la circulación o el aumento del flujo vehicular en determinadas zonas.
Asimismo, remarcaron que el proceso para activar un radar incluye una fase de evaluación previa y la posterior autorización del INTI. Solo una vez cumplidos estos pasos, los dispositivos pueden comenzar a registrar infracciones de manera automática.
