El conflicto en las universidades públicas suma un nuevo capítulo esta semana con un paro docente de 72 horas que dejará sin actividad académica a los claustros desde este lunes 30 de marzo y hasta el miércoles 1 de abril. La medida, impulsada por gremios de todo el país, se encadena además con los feriados del jueves 2 y viernes 3, generando una semana prácticamente sin clases.
La protesta se da a poco de una huelga de cinco días realizada a mediados de marzo y responde a reclamos por recomposición salarial, reapertura de paritarias y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. En paralelo, los trabajadores no docentes realizarán un paro de 24 horas este martes 31.
Desde el gremio Adul, que representa a docentes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y está adherido a Conadu Histórica, confirmaron su adhesión a la medida nacional y advirtieron sobre la falta de respuestas oficiales. “No hay convocatoria a paritarias ni cumplimiento de la ley de financiamiento”, señalaron, y sostuvieron que la política actual profundiza la crisis salarial del sector.
En ese sentido, indicaron que la pérdida acumulada del poder adquisitivo ya supera el 50%, y alertaron que el desfinanciamiento impacta directamente en la calidad educativa, la investigación y las condiciones laborales.
El escenario es compartido por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que en su último plenario advirtió que los salarios del sector perdieron un 32% de su poder adquisitivo desde fines de 2023, alcanzando su nivel más bajo en más de dos décadas. Además, señalaron que el deterioro equivale a la pérdida de más de siete sueldos y lo vincularon con un recorte presupuestario “crítico y sin precedentes”.
En Santa Fe, la medida también impactará en las escuelas preuniversitarias de la UNL, incluyendo jardín, primaria, secundaria, la Escuela Industrial Superior y la Escuela Granja de Esperanza. En tanto, los estudiantes deberán consultar con sus docentes la adhesión a la huelga.
Por su parte, el sector no docente, nucleado en Apul, continuará con paros semanales de 24 horas —el próximo este martes— y acciones de visibilización, como la protesta realizada días atrás en la ruta 168, a la altura de Ciudad Universitaria.
La situación también alcanza a la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde el gremio Fagdut dispuso un esquema de paros distribuidos en varias jornadas entre fines de marzo y abril. Desde esa organización advirtieron sobre un creciente éxodo de docentes ante la caída de ingresos y cuestionaron los aumentos otorgados por el Gobierno por considerarlos insuficientes frente a la inflación.
El conflicto se enmarca además en la falta de aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario, que establece la recomposición salarial en base a la inflación acumulada. Los gremios denuncian su incumplimiento y reclaman su implementación efectiva, mientras crece la posibilidad de nuevas medidas de fuerza y una eventual marcha federal universitaria en las próximas semanas.
