La comunidad educativa de Santa Fe atraviesa un momento complejo debido al incremento sostenido en la demanda de asistencia alimentaria. Ivana Pintos, representante de la Federación de Cooperadoras Escolares, confirmó que las consultas de directivos para ampliar cupos de comedores o abrir copas de leche se han multiplicado en el último año.
Según explicó Pintos, la escuela funciona hoy como un resonador de la crisis económica que golpea a las familias de la región. Lo que años atrás representaba una consulta esporádica, hoy se ha convertido en una gestión recurrente de al menos dos pedidos mensuales por parte de establecimientos que no logran cubrir las necesidades básicas de sus alumnos.
El desfasaje económico de las raciones
El punto de mayor preocupación para las cooperadoras es el valor que el Estado destina por ración, el cual se mantiene congelado frente a la inflación de la canasta básica:
-
Comedor escolar: El monto actual por cada plato de comida es de $1226.
-
Copa de leche: El valor asignado por ración es de $511.
-
Actualización insuficiente: Se espera una adecuación de apenas el 9,3%, cifra que queda muy por debajo del incremento real de insumos básicos como la leche, que superó el 20% en los últimos meses.
El rol de las cooperadoras y el esfuerzo local
Ante la falta de recursos suficientes, las comunidades escolares deben recurrir a la creatividad y al esfuerzo colectivo para garantizar el plato de comida. Ivana Pintos detalló que se realizan ventas de empanadas, bingos y diversas actividades para suplementar lo que el presupuesto oficial no alcanza a cubrir.

