Más de 220.000 personas debieron ser evacuadas en el suroeste de Francia debido a un megaincendio forestal que ya consumió unas 42.000 hectáreas y se convirtió en uno de los más graves registrados en el país desde la Segunda Guerra Mundial.
El foco principal se desarrolla en el departamento de Gironda, donde las llamas permanecen fuera de control y continúan avanzando favorecidas por las altas temperaturas y el viento.
Según informó la delegada del Gobierno francés en Gironda, Sophie Brocas, el incendio obligó al cierre de la autopista A63, una de las principales vías de comunicación entre Burdeos y la frontera con España. Además, la empresa ferroviaria SNCF suspendió la circulación de trenes en el sur de la ciudad de Burdeos.
Un incendio “errático e incontrolable”
El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, advirtió que controlar el incendio demandará varios días y confirmó que las personas evacuadas todavía no podrán regresar a sus hogares.
En paralelo, el capitán de bomberos Nicolas Braz describió el comportamiento del fuego como “errático e incontrolable”, al explicar que el intenso calor genera remolinos que modifican constantemente la dirección de las llamas y dificultan las tareas de extinción.
Las autoridades señalaron que las condiciones meteorológicas continúan siendo muy desfavorables, por lo que el riesgo de propagación sigue siendo elevado.
Despliegue militar sin precedentes
Frente a la magnitud del incendio, el Gobierno francés puso en marcha un operativo extraordinario con más de 1.500 militares para reforzar el trabajo de cientos de bomberos que combaten el fuego desde hace casi una semana.
Como parte del dispositivo, Francia utilizó por primera vez un Airbus A400 Atlas adaptado para la lucha contra incendios. La aeronave puede lanzar hasta 20.000 litros de líquido retardante en un solo vuelo, una capacidad equivalente a la de tres aviones Canadair, según explicó la portavoz del Gobierno, Maud Bregeon.
De acuerdo con el Ministerio del Interior francés, la superficie quemada por distintos incendios en el país se acerca a las 100.000 hectáreas. La magnitud del desastre recuerda al gran incendio de 1949, cuando el fuego devastó unas 50.000 hectáreas.
España también enfrenta incendios de gran magnitud
La emergencia se extiende también a España, donde nuevos focos obligaron a evacuar zonas cercanas a Madrid, especialmente en la provincia de Toledo.
Las llamas afectan un perímetro superior a los 200 kilómetros y abarcan unas 45.000 hectáreas. En total, alrededor de 100.000 personas se encuentran afectadas entre evacuados y confinados, mientras las autoridades califican los incendios como “extremos”, debido a que generan su propia dinámica meteorológica.
Ante la gravedad de la situación, la Unión Europea activó el mecanismo de protección civil rescEU, que envió cinco aviones y dos helicópteros procedentes de distintos países para colaborar en las tareas de extinción tanto en Francia como en España. Además, el sistema satelital Copernicus aporta mapas de emergencia para apoyar el trabajo de los equipos desplegados en ambos territorios.

