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Caída del consumo

El consumo masivo profundiza su caída: retrocedió 5,1% en marzo y marca su peor registro en más de un año

Según la consultora Scentia, las ventas siguen sin recuperarse y se ubican muy por debajo de los niveles de fines de 2023. La pérdida de poder adquisitivo y el cambio en los hábitos explican la tendencia.

27 de abril de 2026


El consumo masivo en Argentina volvió a mostrar señales de debilidad en marzo, con una caída interanual del 5,1%, el descenso más pronunciado en los últimos 14 meses. De acuerdo con un relevamiento de la consultora Scentia, el sector acumula un retroceso del 3,1% en el primer trimestre del año y continúa lejos de los niveles previos a la actual crisis.

Si bien en la comparación mensual se registró un repunte del 6,1%, impulsado por mayores ventas en supermercados, mayoristas y autoservicios, la tendencia de fondo sigue siendo negativa. En términos históricos, el consumo se ubica 22 puntos porcentuales por debajo de diciembre de 2023 y 11 puntos por debajo de enero de ese mismo año.

La caída impacta con mayor fuerza en los principales canales de venta. En el último año, los mayoristas registraron una baja del 8,8%, los supermercados del 7% y los autoservicios independientes del 5,1%. Aunque en el acumulado trimestral las caídas se moderan, el desempeño general continúa en terreno negativo.

Al interior de los rubros, los productos más afectados en supermercados fueron los perecederos (-10,6%), las bebidas sin alcohol (-10,4%) y las bebidas alcohólicas (-8,5%), mientras que alimentos cayó un 5,3%. En los comercios de cercanía, la contracción fue aún más marcada en perecederos (-14,4%) y bebidas sin alcohol (-9,8%).

En contraste, el comercio electrónico es el único canal que muestra crecimiento sostenido, con un incremento interanual del 34,3%. Sin embargo, su participación en el total de ventas sigue siendo limitada y no alcanza a compensar las caídas en los canales tradicionales.

El deterioro del consumo está estrechamente vinculado a la pérdida de poder adquisitivo. Según datos del INDEC, los salarios registrados acumularon una caída real superior al 4% en los últimos meses, lo que restringe la capacidad de compra de los hogares. Desde fines de 2023, la merma es aún mayor, con especial impacto en el sector público.

A este escenario se suma un cambio en las prioridades de gasto: las familias destinan una mayor proporción de sus ingresos a servicios, transporte y gastos fijos, en detrimento de bienes de consumo masivo.

Con estos indicadores, el consumo sigue sin encontrar un piso claro y plantea interrogantes sobre la posibilidad de una recuperación sostenida en el corto plazo, en un contexto económico que continúa afectando el ingreso disponible y los hábitos de compra.