Los gremios docentes universitarios inician un paro nacional de una semana que se llevará adelante entre el 26 y el 30 de mayo en universidades públicas de todo el país. La medida de fuerza fue difundida a través de un comunicado conjunto firmado por organizaciones sindicales, estudiantiles y autoridades del sistema universitario argentino.
La protesta tiene como eje principal el reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso, además de una actualización salarial urgente para docentes y trabajadores del sector.
El documento fue impulsado por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Sindical de Universidades Nacionales, integrado por distintos gremios docentes y no docentes.
Bajo la consigna “La solución está en el respeto a la ley”, las organizaciones sostuvieron que la salida a la crisis que atraviesan las universidades públicas “se encuentra en la letra consagrada en la Ley de Financiamiento aprobada por el Congreso de la Nación” y reclamaron su “pleno cumplimiento”.
Además, exigieron al Gobierno nacional la convocatoria inmediata a paritarias para discutir salarios ante “la profunda pérdida del poder adquisitivo” de los trabajadores universitarios.
En el comunicado también reclamaron la apertura de una instancia de diálogo institucional para garantizar la actualización de becas estudiantiles y asegurar mecanismos previsibles para la ejecución de fondos destinados a funcionamiento, infraestructura, ciencia y técnica.
Otro de los puntos señalados fue la situación de los hospitales universitarios. Las entidades denunciaron que, pese a que existen partidas previstas en el Presupuesto 2026 aprobado por el Congreso, el Gobierno nacional aún no giró fondos para su funcionamiento.
La protesta contará con adhesión de asociaciones docentes de distintas universidades nacionales. En Santa Fe, la medida fue difundida por la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Litoral (ADUL), junto con la consigna: “La universidad pública no es un gasto”.
Las organizaciones universitarias también agradecieron el respaldo social expresado en las movilizaciones realizadas en defensa de la educación pública y el sistema científico, y manifestaron su expectativa de que el Gobierno “interprete correctamente el mensaje enviado por el pueblo de la Nación”.

