Un camión de gran porte que transportaba una densa carga de chatarra compactada terminó encajado en una profunda zanja esta mañana en el interior del barrio Varadero Sarsotti, ubicado en el suroeste de la ciudad de Santa Fe. El siniestro se produjo en la intersección de las calles Las Tacuaritas y Benteveo. El incidente no solo interrumpió la circulación habitual dentro del vecindario, sino que además dejó en evidencia los riesgos y la falta de infraestructura adecuada en las vías alternativas utilizadas por conductores que desconocen la zona.
Un “atajo” que terminó de la peor manera
El conductor del vehículo, oriundo de la localidad bonaerense de San Nicolás, circulaba originalmente por la Circunvalación Oeste. Su objetivo final era arribar a Santo Tomé, para luego retomar su ruta prevista hacia Villa Constitución. Sin embargo, al encontrarse de frente con las restricciones vehiculares y los cortes vinculados a las obras que se ejecutan sobre el Puente Carretero, decidió buscar una alternativa.
La maniobra resultó fatal para la logística del viaje: debido a las dimensiones del transporte y al excesivo peso de la chatarra, el terreno cedió. El acoplado se deslizó hacia la banquina y varias de sus ruedas traseras quedaron completamente enterradas en el barro blando de una zanja, inmovilizando el rodado de inmediato.
Operativo especial para remover el camión
El percance obligó a planificar un complejo esquema de remoción. Al tratarse de un vehículo de altísimo tonelaje empantanado en una zona residencial, las tareas de rescate demandarán la intervención obligada de una grúa de gran porte de características especiales.
Asimismo, los operarios a cargo evaluaban la necesidad de traspasar de forma manual o mecánica parte de la chatarra compactada hacia otra unidad de menor volumen, con el fin de alivianar la estructura antes de intentar cualquier maniobra de tracción que pudiera dañar el chasis del camión.
La queja de los vecinos del barrio
Residentes de la zona expresaron su preocupación y malestar por una situación que consideran previsible. Según manifestaron, desde que comenzaron las obras en los viaductos principales, el barrio se transformó de manera informal en una vía de escape recurrente para automovilistas e incluso transportistas que buscan eludir las esperas.

