Franco Colapinto partirá desde la 14ª posición en el Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1 tras quedar eliminado en la segunda tanda clasificatoria. El piloto argentino estuvo cerca de avanzar a la Q3, pero quedó a 233 milésimas del corte y reconoció que nunca logró sentirse cómodo con el comportamiento de su Alpine durante el fin de semana.
Luego de la clasificación, el joven de 23 años expresó su frustración por el resultado y explicó que las dificultades para encontrar una puesta a punto adecuada condicionaron su rendimiento en una de las pistas más exigentes del calendario.
“Quedamos muy cerca, una pena. Cuando está todo tan parejo y no te sentís bien con el auto, se pierde mucho tiempo. En las curvas rápidas me sentía mejor, pero en las lentas me costó muchísimo durante todo el fin de semana”, señaló.
Según detalló, el principal inconveniente estuvo en la respuesta del monoplaza en los sectores de baja velocidad, donde percibió una falta de conexión con el auto y reiterados bloqueos en el tren delantero. “Hay una desconexión muy rara y no le encontramos la vuelta. Dimos un paso adelante, pero en un circuito como Mónaco, cuando no tenés confianza, todo se vuelve más difícil”, afirmó.
Pese a la decepción por no alcanzar la Q3, Colapinto consideró positivo haber estado cerca de los mejores tiempos teniendo en cuenta las complicaciones que atravesó desde los entrenamientos. “Con las sensaciones que tuve todo el fin de semana, quedar tan cerca es algo bueno. Pero el auto tenía potencial para pasar si lográbamos ponerlo a punto de la manera correcta”, sostuvo.
El argentino también explicó que junto al equipo realizaron numerosos cambios en la configuración del vehículo en busca de soluciones que nunca terminaron de aparecer. “Empujé durante todo el fin de semana, pero nada terminaba de funcionar. Fue una situación rara y distinta a la que esperábamos”, indicó.
En ese sentido, comparó su desempeño con el de su compañero de equipo, Pierre Gasly, quien logró clasificarse noveno. Para Colapinto, la experiencia previa en el trazado monegasco fue un factor determinante. “Pierre estuvo más cómodo desde el inicio. En Mónaco tener muchas carreras encima ayuda mucho. En las curvas lentas fue donde más diferencia hizo”, explicó.
La carrera se presenta ahora como un desafío complejo para el argentino, ya que el circuito callejero del Principado ofrece muy pocas oportunidades de sobrepaso. Aun así, Colapinto se mostró decidido a seguir trabajando junto a Alpine para mejorar el rendimiento y encarar las próximas competencias con mejores sensaciones.
“Me voy con algo de bronca porque estuvimos cerca, pero hice lo mejor que pude. Ahora hay que seguir trabajando para volver más fuertes en la próxima carrera”, concluyó.


