El anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente provocó una fuerte caída en el precio internacional del petróleo. Este lunes, el barril de crudo Brent, referencia para el mercado global, retrocedió más de un 5% y se ubicó en torno a los 82 dólares, su nivel más bajo en los últimos tres meses.
Sin embargo, la baja no tendría un impacto inmediato en los precios de los combustibles en la Argentina. Según explicaron fuentes del sector, las refinadoras aún deben compensar el desfasaje generado durante los meses en que el petróleo cotizó a valores elevados y los aumentos no fueron trasladados en su totalidad al mercado interno.
Desde abril, las principales petroleras aplican un mecanismo de referencia que toma como base un valor del crudo cercano a los 70 dólares por barril, pese a que durante el conflicto el Brent llegó a superar los 120 dólares. Esa diferencia quedó registrada en cuentas de compensación que ahora deberán equilibrarse antes de que una eventual baja internacional se refleje en los surtidores.
Por ese motivo, desde YPF señalaron que los precios se mantendrán sin cambios en el corto plazo. La empresa indicó que cualquier revisión dependerá de que la reducción del valor internacional del petróleo sea significativa y sostenida en el tiempo.
En la misma línea, el especialista en energía Daniel Dreizzen estimó que una eventual rebaja de los combustibles podría demorarse al menos dos meses, siempre que el Brent continúe descendiendo y se estabilice en niveles más bajos.
El acuerdo anunciado entre Washington y Teherán contempla un alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. La expectativa de una normalización del tránsito marítimo en la región fue uno de los factores que impulsó la baja del crudo.
Más allá del impacto sobre los combustibles, el nuevo escenario también abre interrogantes para el sector energético argentino. Una caída sostenida del petróleo podría afectar la rentabilidad de algunos desarrollos en Vaca Muerta, especialmente si el barril regresa a valores cercanos a los 65 dólares, considerados por algunos analistas como el umbral mínimo para mantener la competitividad de determinados proyectos.
Asimismo, la evolución de los precios internacionales del gas natural licuado será clave para el futuro de las iniciativas de exportación que impulsa la Argentina. En el sector advierten que una baja pronunciada podría alterar las previsiones económicas de emprendimientos vinculados al procesamiento y exportación de gas.
Por ahora, la atención de los mercados está puesta en la firma definitiva del acuerdo entre Estados Unidos e Irán y en la velocidad con que se normalicen las operaciones en el Golfo Pérsico, factores que definirán si la caída del petróleo se consolida o si se trata apenas de una reacción transitoria.


