Cinco días después del doble terremoto que sacudió la zona costera de Venezuela, el Gobierno actualizó el balance oficial de víctimas y confirmó que la tragedia dejó, hasta el momento, 1.719 muertos y 5.034 heridos.
Los dos movimientos sísmicos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron el miércoles pasado con apenas 39 segundos de diferencia y provocaron una de las mayores catástrofes naturales registradas en el país en más de dos siglos.
Según las autoridades venezolanas, además de las víctimas fatales y los heridos, hay 15.866 personas damnificadas y otras 22.619 reciben atención médica en hospitales y centros de salud. En tanto, Naciones Unidas estima que la cantidad de desaparecidos podría alcanzar las 50.000 personas.
La Guaira concentra las tareas de rescate
El estado de La Guaira continúa siendo la zona más afectada por el desastre y permanece bajo control militar mientras avanzan las operaciones de búsqueda entre los escombros.
Equipos de rescate venezolanos trabajan junto a brigadas internacionales con maquinaria pesada para localizar sobrevivientes, una tarea que continúa pese a que ya transcurrieron más de 72 horas desde el sismo, el período considerado crítico para este tipo de emergencias.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente debido a las réplicas que siguen registrándose en distintas regiones del país. Este lunes, el servicio sismológico venezolano informó un nuevo movimiento de magnitud 4,1 con epicentro cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy.
Crece la ayuda internacional
Frente a la magnitud de la emergencia, distintos países comenzaron a enviar asistencia humanitaria y equipos especializados.
Israel confirmó el despliegue de una misión integrada por expertos en rescate, ingenieros y personal militar para colaborar en las tareas de búsqueda. Estados Unidos también incrementó su ayuda económica y logística para asistir a las zonas más afectadas.
Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas acordó el envío de 10.000 bolsas mortuorias ante la posibilidad de que el número de víctimas continúe aumentando a medida que avanzan los operativos.
Reclamos por la asistencia
Mientras continúan las tareas de rescate, crecen las críticas de habitantes de las localidades más afectadas, quienes denuncian demoras en la llegada de ayuda oficial.
Vecinos de El Junquito, una de las zonas golpeadas por los terremotos, aseguraron que las primeras tareas de asistencia fueron impulsadas por los propios residentes y organizaciones comunitarias. Muchas familias permanecen alojadas en campamentos improvisados luego de que sus viviendas quedaran destruidas o con riesgo de derrumbe.
Además del impacto humanitario, el desastre comienza a sentirse en la economía venezolana. La Confederación Venezolana de Industriales informó que alrededor del 20% de la industria manufacturera suspendió temporalmente sus actividades debido a los daños provocados por los sismos.
Con miles de personas aún sin localizar y las operaciones de rescate en marcha, las autoridades reconocen que el número de víctimas podría seguir aumentando en los próximos días.


