El río Paraná continúa mostrando una tendencia de crecimiento en la ciudad de Santa Fe, aunque sin generar preocupación desde el punto de vista hidrológico. De acuerdo con el último Reporte Hidrometeorológico Diario de la Cuenca del Plata, elaborado por el Instituto Nacional del Agua (INA), la altura del río frente al puerto local alcanzó los 2,76 metros, muy por debajo de los niveles de alerta (5,30 metros) y evacuación (5,70 metros).
Ascenso sostenido pero dentro de valores normales
El informe señala que el tramo medio del río Paraná continúa recibiendo el efecto de una onda de crecida ordinaria que avanza desde el norte, impulsada por mayores caudales provenientes del sistema de Yacyretá y por aportes registrados en la cuenca alta.
En ese contexto, el organismo prevé que el tramo comprendido entre Santa Fe, Paraná y Rosario continúe experimentando un ascenso durante los próximos días, aunque siempre dentro del rango considerado de aguas medias, es decir, valores normales para la época del año.
Según los especialistas, una vez que la onda de crecida complete su desplazamiento, el río tenderá a mantenerse oscilante, sin cambios bruscos y sin perspectivas de alcanzar niveles de riesgo en el corto plazo.
Pronóstico meteorológico para la cuenca
En cuanto a las condiciones meteorológicas, el reporte indica que durante los próximos siete días las lluvias más importantes se concentrarán sobre el noreste de la Cuenca del Plata, especialmente en sectores de la cuenca alta del Paraná y del río Uruguay.
Para el resto de la cuenca, incluido el tramo medio del Paraná donde se encuentra la ciudad de Santa Fe, se esperan precipitaciones poco significativas o incluso deficitarias, por lo que no se prevén incrementos extraordinarios del caudal vinculados a nuevas lluvias.
Panorama favorable para Santa Fe
El escenario actual mantiene condiciones favorables para la capital provincial. Si bien el Paraná continúa recuperando altura luego de varios meses con registros inferiores, el nivel permanece casi 2,60 metros por debajo del umbral de alerta establecido para la ciudad.
Por el momento, las proyecciones del Instituto Nacional del Agua indican que el río seguirá dentro de parámetros normales, con un ascenso gradual y controlado, sin riesgos de desbordes ni necesidad de activar medidas preventivas para las poblaciones ribereñas.


