La Municipalidad de Santa Fe avanzó en la preparación de un operativo preventivo ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño con impacto en la región y firmó convenios con clubes, vecinales e instituciones de la ciudad para disponer de más de 20 refugios destinados a recibir personas evacuadas en caso de ser necesario.
El director de Gestión de Riesgo municipal, Mariano Cabal, explicó que el objetivo es anticiparse a distintos escenarios posibles y contar con una red organizada de asistencia. “Tenemos que estar preparados para poder afrontar las situaciones que se nos presenten”, señaló.
En ese marco, el municipio cuenta con 31 puntos de encuentro distribuidos en la ciudad y acuerdos con más de 20 refugios, principalmente ubicados en sectores considerados de mayor vulnerabilidad hídrica.
Según detalló Cabal, la capacidad prevista dentro del denominado “plan A” permitiría albergar entre 1.500 y 2.000 personas, mientras que también se contemplan refugios alternativos ante eventuales situaciones de mayor complejidad.
Preparación con vecinales y barrios vulnerables
Desde la Dirección de Gestión de Riesgo indicaron que se encuentran recorriendo las vecinales para trabajar en planes de contingencia familiar y brindar información sobre los posibles escenarios que podrían presentarse.
“Estamos anticipándonos y creando escenarios para estar preparados”, explicó Cabal, quien remarcó que se trata de probabilidades y pronósticos, no de una certeza sobre una inundación.
Ante una eventual evacuación, los coordinadores de distrito serán los encargados de activar los protocolos y derivar a los vecinos hacia los puntos de encuentro establecidos. Desde allí, mediante convenios con empresas de transporte, se trasladará a las personas hacia los refugios habilitados.
Familias fuera de las defensas y protocolos de evacuación
El funcionario explicó que las primeras evacuaciones, en caso de una crecida importante del río, corresponderían a las familias que viven fuera del anillo de defensas, como ocurre en sectores como La Vuelta del Paraguayo.
“Tenemos perfectamente sabido quiénes son los primeros lugares donde se evacúa y dónde empieza a salir la gente”, indicó Cabal.
Además, aclaró que no todas las familias deben evacuar ante cualquier escenario, ya que los protocolos dependen de la altura del río, la situación de cada zona y otros factores como la acumulación de lluvias.
En ese sentido, desde el municipio recordaron que El Niño aumenta la probabilidad de lluvias intensas y crecidas, pero no significa necesariamente que vaya a producirse una inundación.
Refugios planificados y asistencia integral
El secretario de Políticas Sociales, Hugo Marchetti, destacó que la decisión de utilizar lugares previamente establecidos busca garantizar una mejor organización de la asistencia.
“Intentamos siempre que los lugares donde se monten los refugios sean accesibles, de fácil asistencia y que estén planificados por la Municipalidad”, explicó.
Además, señaló que en una emergencia no solo deben contemplarse las pertenencias de las familias evacuadas, sino también situaciones vinculadas al traslado y cuidado de mascotas.
Marchetti remarcó que el objetivo es evitar evacuaciones desordenadas y que los vecinos sepan con anticipación dónde acudir y qué pasos seguir.
“Los puntos de encuentro son lugares seguros, altos, donde la gente tiene una referencia para llegar. Nosotros ponemos toda la disponibilidad de transporte y asistencia, y los refugios son donde van a estar los equipos preparados para recibirlos”, indicó.
Trabajo conjunto con Provincia y organismos de asistencia
Desde el municipio señalaron que el operativo se viene coordinando con autoridades provinciales, áreas de salud, asociaciones civiles y otras instituciones que podrían intervenir durante una emergencia.
“Queremos que la asistencia sea integral y que todo el mundo esté preparado para que, cuando el evento ocurra, sepamos qué hacer”, sostuvo Marchetti.
Las autoridades municipales insistieron en que el escenario se monitorea con información científica y que la preparación busca responder ante el peor escenario posible, aunque remarcaron que la prioridad es anticiparse y evitar que la falta de organización agrave una eventual situación de emergencia.


