El incendio ocurrido este miércoles en una vivienda de barrio Nuevo Horizonte, al norte de la ciudad de Santa Fe, sigue sumando testimonios que exponen las condiciones en las que vivían las personas alojadas en el lugar, que funcionaba sin habilitación municipal como hogar de tránsito o residencia para adultos.
Claudio, un vecino que vive frente al inmueble de José Gollán al 10.100, relató a Veo Noticias que el siniestro se desarrolló en cuestión de minutos y que fueron los propios vecinos quienes actuaron para rescatar a los residentes.
“Se escuchaban gritos. Me asomé a la puerta y vi que salía humo. Un hombre que estaba a la vuelta, una chica de acá y otras personas rompieron la puerta y el portón para sacar a toda la gente que estaba adentro”, recordó.
Según contó, la intervención de los vecinos fue clave para evitar una tragedia mayor. “Fue todo muy rápido. La gente del barrio se acercó enseguida y pudo ayudar”, señaló.
Un antecedente que había encendido las alarmas
El vecino reveló además que la persona señalada como responsable de iniciar el fuego ya había protagonizado otro episodio preocupante meses atrás.
“Ya había hecho varias veces cosas así. Una vez prendió una garrafa y quería incendiar todo. Hasta afuera se sintió el olor a gas. Eso fue hace como dos meses”, relató.
De acuerdo con su versión, el hombre habría provocado el incendio para llamar la atención sobre la situación que atravesaban los residentes.
“Pedían ayuda porque no tenían para comer”
Uno de los aspectos más sensibles del testimonio de Claudio tiene que ver con las necesidades básicas de quienes vivían en el inmueble.
El vecino aseguró que el encargado del lugar, identificado por los residentes como Ricardo, solía pedir ayuda económica para comprar alimentos.
“Mi hija le prestaba dinero para que ellos pudieran comer. Después él lo devolvía, pero decía que no tenían comida”, explicó.
Además, sostuvo que tanto su familia como otros vecinos colaboraban con mercadería cuando podían.
“A veces les dábamos arroz, azúcar, fideos o yerba. El hombre que los cuidaba también pedía fiado en el almacén”, afirmó.
Un lugar que funcionaba desde hacía varios meses
Claudio estimó que el inmueble llevaba entre siete y ocho meses funcionando como supuesto hogar para adultos mayores.
“Primero dijeron que era un hogar para ancianos y después una pensión. Nosotros los fuimos conociendo de a poco”, comentó.
Sin embargo, aseguró que los residentes rara vez eran vistos fuera de la vivienda.
“No se sabía mucho porque casi no se los veía. Estaban siempre adentro y la puerta permanecía cerrada”, explicó.
Investigación en marcha
Las declaraciones del vecino se suman a los testimonios de varios residentes que denunciaron falta de alimentos, ausencia de atención médica permanente y cuestionaron las condiciones de alojamiento.
Tras el incendio, la Municipalidad confirmó que el inmueble no estaba habilitado para funcionar como hogar de tránsito, geriátrico ni residencia para personas vulnerables.
Mientras la Fiscalía avanza con la investigación para determinar responsabilidades, los adultos mayores y demás residentes fueron trasladados al Hogar Beata Clara, donde reciben asistencia y contención de manera provisoria.
El caso abrió numerosos interrogantes sobre el funcionamiento del lugar, las condiciones de vida de quienes residían allí y los controles realizados sobre un establecimiento que operó durante varios meses sin la habilitación correspondiente.


