La crisis migratoria desatada en la ciudad española de Ceuta continúa dejando un saldo dramático. Las autoridades confirmaron este sábado que ya fueron recuperados 67 cuerpos de migrantes que murieron al intentar cruzar la frontera desde Marruecos, mientras las fuerzas de seguridad estiman que casi 70.000 personas regresaron al país vecino durante las últimas 30 horas.
Después de dos jornadas marcadas por el ingreso masivo de personas, Ceuta comenzó a recuperar paulatinamente la actividad. Según las autoridades, muchos migrantes decidieron regresar voluntariamente debido a la falta de alimentos, alojamiento y servicios básicos, ya que gran parte de los comercios permanecieron cerrados durante la emergencia.
En paralelo, efectivos del Ejército y de la Policía realizan recorridas por distintos sectores de la ciudad para localizar asentamientos improvisados y orientar a quienes permanecen en territorio español hacia la frontera con Marruecos. Desde el Gobierno reiteraron que quienes ingresaron de forma irregular no tendrán opciones de regularización.
Refuerzo de la frontera
El Ministerio del Interior aseguró que las entradas irregulares se redujeron de manera considerable tras el despliegue de un amplio operativo de seguridad. Entre las medidas implementadas figura la instalación de una barrera de contención marítima en la zona del espigón del Tarajal, junto con un fuerte refuerzo de medios terrestres y marítimos.
En Melilla, mientras tanto, la frontera terrestre comenzó a reabrirse de manera gradual luego de permanecer cerrada durante 36 horas por la presión migratoria. No obstante, durante la madrugada se registraron nuevos intentos de ingreso, principalmente por vía marítima.
La crisis escala a nivel europeo
La situación también provocó un fuerte impacto político en la Unión Europea. Un grupo de 22 países reclamó una reunión urgente de ministros del Interior y cuestionó las políticas migratorias españolas, al considerar que algunas medidas podrían actuar como un “factor de atracción” para nuevos ingresos irregulares.
Ante ese escenario, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, solicitó una reunión extraordinaria de los responsables de Interior de la UE para coordinar una respuesta conjunta frente a la emergencia.
Desde Italia, la primera ministra Giorgia Meloni impulsó una postura más dura respecto del control fronterizo, mientras que el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, rechazó esas críticas y pidió mayor solidaridad entre los países europeos.
Ceuta intenta volver a la normalidad
Aunque las autoridades sostienen que la situación está más controlada que en las primeras horas de la crisis, reconocen que todavía quedan miles de personas por retornar y que el operativo continúa activo.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, advirtió que la ciudad aún no recuperó completamente la normalidad y sostuvo que será necesario adoptar medidas para evitar que un episodio de estas características vuelva a repetirse.
La crisis migratoria, considerada una de las más graves registradas en la frontera entre España y Marruecos, ya dejó decenas de víctimas fatales, una fuerte presión sobre los servicios públicos y abrió un nuevo foco de tensión política tanto dentro de España como en el conjunto de la Unión Europea.