Una violenta entradera conmocionó al barrio 12 de Octubre de la ciudad de Santa Fe durante la madrugada de este miércoles. Un grupo de delincuentes irrumpió en una vivienda ubicada en calle Moreno al 3600 mientras una familia descansaba, pero se encontró con la resistencia del propietario, un efectivo policial que actualmente presta servicios en la Unidad Regional de Las Rosas.
El enfrentamiento terminó con uno de los presuntos asaltantes herido de bala y detenido cuando intentaba escapar. El sospechoso fue trasladado al Hospital José María Cullen, donde fue intervenido quirúrgicamente por una fractura de cadera derecha provocada por un proyectil que quedó alojado en esa zona.
“Eran cuatro los que ingresaron a la casa”
Rosalía, esposa del policía, relató cómo fueron los minutos de terror que vivió junto a su familia. Según contó, todo comenzó cerca de la 1.30 de la madrugada, cuando su hijo y su nuera escucharon ruidos en el portón de la cochera.
“Escuchan un ruido en el portón y posteriormente un golpe fuerte en la puerta de madera de ingreso a la casa. Nos avisan a nosotros, que estábamos durmiendo, y nos levantamos despacio. Después nos avisan que ya estaban ingresando porque volvieron a golpear la puerta”, explicó.
La mujer contó que su esposo se levantó para verificar qué ocurría y que, cuando salió de la habitación, los delincuentes ya estaban dentro de la vivienda. “Eran cuatro”, afirmó.
Según su relato, el efectivo dio la voz de alto antes de disparar. “Él empieza a efectuar disparos. Primeramente lo hizo mecánico, porque yo le dije que lo hizo: ‘¡Alto, Policía!’. Él no se había dado cuenta”, señaló.
Sobre los atacantes, indicó que uno de ellos llevaba casco y que no hubo amenazas ni pedidos previos. “Lo vio armado al primero y es como que no esperaban resistencia”, sostuvo.

Una banda organizada y un sospechoso detenido
De acuerdo con las primeras actuaciones, la banda habría estado integrada por siete personas: cuatro ingresaron al inmueble, mientras que otras tres permanecieron en el exterior para facilitar la fuga. Los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que se movilizaban en motocicletas y una camioneta blanca.
Rosalía contó que, según vecinos que observaron la secuencia, uno de los delincuentes heridos habría sido retirado del lugar por un vehículo. Finalmente, fue localizado a unas siete cuadras y aprehendido por la Policía.
La mujer aseguró desconocer si el ataque fue planificado o si se trató de un hecho al azar. “Desconocemos. Queremos creer que fue al voleo porque si pensamos que no fue así, sería muy difícil seguir adelante”, expresó.
En ese sentido, explicó que tanto ella como su esposo son conocidos como personal policial en la zona, donde viven desde hace 16 años. “La gente sabe que somos policías. Mi esposo está en actividad y yo actualmente no estoy por un cáncer de mama, estoy con carpeta médica”, detalló.
“También somos parte de la sociedad y somos víctimas”
Rosalía destacó que, pese a la función que cumple su esposo, la familia vivió el episodio como cualquier otro vecino que sufre un delito.
“Muchas veces se critica a la Policía, pero no dejamos de ser parte de una sociedad y como parte de la sociedad también somos víctimas”, afirmó.
La mujer confirmó además que su esposo utilizó un arma de su propiedad y no la reglamentaria durante el enfrentamiento. Según indicó, el arma estaba registrada y la documentación correspondiente ya fue presentada ante las autoridades.
El efectivo quedó aprehendido de manera preventiva mientras la Justicia analiza las circunstancias del hecho y determina si su accionar estuvo dentro de los límites de la legítima defensa.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Laura Urquiza
La causa está siendo investigada por la fiscal Laura Urquiza, quien ordenó las primeras medidas para reconstruir la mecánica del enfrentamiento, analizar las pruebas recolectadas y determinar la participación de cada uno de los involucrados.
Personal de la Policía de Investigaciones (PDI) trabajó en el lugar y secuestró vainas servidas halladas dentro de la vivienda. Rosalía estimó que fueron cuatro las vainas encontradas en el interior del inmueble.
Al recordar lo ocurrido, la mujer expresó el impacto emocional que dejó la situación: “Mis sensaciones son las de cualquier ciudadano: temor, inseguridad, un montón de dudas y miedo por mis hijos, más que por mí, como toda madre”.