La movilización convocada este jueves frente al Congreso de la Nación en rechazo al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada terminó con incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Como saldo de la jornada, la Policía confirmó la detención de tres personas y dos efectivos heridos durante los enfrentamientos registrados en las inmediaciones del Palacio Legislativo.
La convocatoria se mantuvo pese a que el Gobierno nacional resolvió retirar del proyecto el capítulo que proponía modificaciones a la Ley de Tierras, uno de los puntos que había generado mayor rechazo entre organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos.
Disturbios durante varias horas
Los primeros incidentes comenzaron alrededor de las 16.40, cuando un grupo de manifestantes intentó derribar el vallado de seguridad instalado frente al Congreso. La Policía respondió con camiones hidrantes para dispersar a los presentes, mientras algunos manifestantes arrojaban botellas y otros objetos contra los efectivos.
Con el correr de la tarde, los enfrentamientos se intensificaron y se extendieron hacia la avenida de Mayo y la avenida 9 de Julio. Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y avanzaron con personal a pie, motocicletas y camiones hidrantes para despejar la calzada.
Mientras la mayor parte de los asistentes abandonó el lugar, pequeños grupos continuaron protagonizando disturbios en distintos sectores del centro porteño.
Tres detenidos y dos policías heridos
Fuentes de la Policía Federal informaron que tres personas fueron detenidas por los delitos de atentado y resistencia a la autoridad.
Además, dos integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante los incidentes: un prefecto recibió atención médica en el lugar, mientras que un gendarme debió ser trasladado al Hospital Churruca tras sufrir un golpe en la cabeza provocado por el impacto de una piedra.
El operativo de seguridad contó con unos 820 efectivos desplegados en la zona del Congreso.
Piedras, incendios y tensión
Durante los disturbios, algunos manifestantes rompieron baldosas y veredas para arrojar piedras contra las fuerzas de seguridad. También se registraron pequeños focos de incendio con residuos acumulados y la quema de una bandera de Estados Unidos.
El operativo policial obligó al corte de distintas arterias del centro porteño y varios comercios cerraron sus puertas de manera preventiva, mientras otras personas buscaron refugio en bares y locales gastronómicos debido a los enfrentamientos y a la lluvia que cayó durante gran parte de la tarde.
La protesta continuó pese a la marcha atrás del Gobierno
La manifestación había sido convocada para rechazar el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
Aunque el Poder Ejecutivo decidió retirar del texto el capítulo referido a la modificación de la Ley de Tierras, los organizadores sostuvieron la convocatoria al considerar que el resto de la iniciativa también afecta derechos vinculados al acceso a la tierra y la vivienda.
Durante el acto central, además de organizaciones sociales y políticas, participaron referentes de la cultura y de los derechos humanos, quienes cuestionaron el proyecto oficial y reclamaron su rechazo en el Congreso.
Entre los dirigentes presentes estuvo el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien celebró la eliminación del capítulo sobre la venta de tierras rurales a capitales extranjeros, aunque sostuvo que el resto del proyecto mantiene aspectos que, a su entender, afectan la soberanía nacional y los derechos sociales.
La jornada concluyó con la desconcentración de la mayoría de los manifestantes, mientras las fuerzas de seguridad continuaban custodiando los alrededores del Congreso y las principales avenidas del centro de la Ciudad de Buenos Aires.