
Una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) Región I derivó este sábado en varios allanamientos en el barrio Barranquitas Norte de la ciudad de Santa Fe, donde fue aprehendido el principal investigado, identificado como A. M. B., de 23 años.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron una docena de armas de fuego, cargadores y 479 cartuchos de distintos calibres, además de una carabina. El operativo se originó a partir de una denuncia vinculada con un episodio de violencia extrema e incluyó la investigación de los delitos de abuso de arma, lesiones dolosas, violación de domicilio y daños.
Presunta asistencia a bandas criminales
La investigación apunta a establecer el origen y el destino de las armas secuestradas y si algunas de ellas pudieron haber sido adquiridas legalmente para luego ser desviadas hacia circuitos delictivos.
Según pudieron determinar los pesquisas a partir del análisis de la documentación, varias de las armas habrían sido adquiridas originalmente de manera legal en armerías por personas registradas como legítimos usuarios. Sin embargo, los investigadores advirtieron que algunos de los titulares no tendrían, en principio, capacidad económica compatible con la adquisición de un arsenal de esas características.
Por ese motivo, la pesquisa busca determinar si las armas terminaron en manos de terceros y si existió una maniobra destinada a abastecer a organizaciones criminales. Se trata de una hipótesis que deberá ser corroborada en el avance de la investigación judicial.
Arsenal de armas y balas de guerra
En el domicilio ubicado en Pedro Zenteno al 4285, los agentes secuestraron una pistola calibre .45 con dos cargadores; dos pistolas calibre .40 y un cargador vacío; una pistola Bersa calibre 9 milímetros con dos cargadores vacíos; una pistola Bersa calibre .380 con un cargador con siete cartuchos y otro vacío; una Glock calibre .40 con linterna y dos cargadores vacíos; una pistola calibre 9 milímetros con dos cargadores vacíos; una pistola Taurus calibre 9 milímetros; una Glock calibre 9 milímetros con linterna y un cargador; y otra Glock calibre 9 milímetros con un cargador vacío.
También fueron encontrados cargadores de distintas capacidades, con municiones calibre 9 milímetros y .45, una escopeta de un caño calibre 12/70 marca Tomahawk y 479 cartuchos intactos de calibres 9 milímetros, .40, .22, .380 y 12/70.
En otro domicilio, ubicado en Estafeta al 4464, los investigadores secuestraron una pistola calibre .380 con un cargador vacío, un cargador calibre 9 milímetros y una campera negra que sería de interés para la investigación por su presunto uso durante el hecho que dio origen a la causa.
Antecedente inmediato
El operativo tiene como antecedente una investigación desarrollada por la PDI Región I durante marzo de este año. En aquella oportunidad, los investigadores allanaron una vivienda de calle Europa al 8300, donde fue aprehendido el principal investigado y se secuestraron armas de fuego, municiones, cocaína fraccionada y teléfonos celulares.
A partir de la profundización de esa pesquisa, la Justicia avanzó sobre una presunta maniobra de “testaferros de armas”, en la que personas habilitadas como usuarios ante la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) —ex RENAR— adquirían armas de manera legal y posteriormente las desviaban hacia terceros.
La investigación también puso bajo análisis la presunta utilización de denuncias por robo o extravío de armas para ocultar su destino. Según la hipótesis investigativa, algunas de esas armas podían ser posteriormente alquiladas o vendidas a integrantes de organizaciones criminales.
El trabajo conjunto entre la Justicia y la Policía incluyó el cruce de información oficial y permitió identificar a personas que registraban la adquisición de numerosas armas de grueso calibre.
Armas de fuego y delitos
A comienzos de marzo, luego de una serie de allanamientos realizados en los barrios Los Angelitos y Transporte de Santa Fe, Rolando Galfrascoli, director de Investigación Criminal del Ministerio de Justicia y Seguridad, había señalado que aquella investigación estaba vinculada con delitos contra la seguridad pública.
Entre ellos se encontraban la presunta tenencia ilegítima de armas de fuego de guerra y de uso civil y robos calificados reiterados cometidos en distintos puntos de la provincia.
La investigación tuvo además una dimensión interjurisdiccional, con procedimientos y líneas de pesquisa vinculadas con Santa Fe, Rosario, Esperanza y Laguna Paiva. Los investigadores también habían detectado otros delitos que podrían estar relacionados con la misma organización, entre ellos juego clandestino y riñas de gallos.
Tenencia indebida de armas de fuego y munición de guerra
Tras los allanamientos de este sábado, la Jefatura de la Policía de Investigaciones informó sobre la aprehensión del principal investigado y el secuestro del armamento al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA), José Ignacio Suasnabar.
El fiscal dispuso que A. M. B., de 23 años, continuara privado de su libertad, fuera trasladado a Medicina Legal para una revisión física, identificado y posteriormente alojado en una dependencia policial de Orden Público.
La calificación legal provisoria establecida para el caso es tenencia indebida de armas de fuego y munición de guerra, mientras continúa la investigación para determinar el origen y eventual destino del arsenal secuestrado.