Ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere lluvias intensas, anegamientos e inundaciones, la abogada y exintendenta de Santo Tomé, Daniela Qüesta, presentó al actual mandatario municipal, Miguel Weiss Ackerley, dos notas con propuestas para reforzar la prevención y la planificación ante una eventual emergencia hídrica.
Los planteos fueron elaborados a partir de la experiencia de gestiones anteriores y, particularmente, de lo ocurrido durante la emergencia hídrica de 2016. El objetivo es identificar con anticipación las principales vulnerabilidades de la ciudad y fortalecer la capacidad de respuesta ante un evento climático extraordinario.
Los puntos críticos que piden revisar
Una de las presentaciones propone realizar una revisión preventiva de sectores que podrían presentar dificultades ante lluvias de gran intensidad. Entre ellos se mencionan zonas bajas de los barrios Los Hornos, Villa Adelina Oeste y El Chaparral, además de distintos canales y sistemas de drenaje.
También se incluyen los canales San Martín, República de Chile, Roverano, Chaperouge y Gaboto, los reservorios N.º 3 y N.º 4, la Plaza Roca, el acceso a la autopista en la zona de Las Baleares y las antiguas defensas de la Costanera.
La propuesta contempla, además, verificar antes de una eventual emergencia la capacidad operativa de bombas, maquinaria, vehículos, equipos de comunicación, herramientas e insumos que puedan resultar necesarios para atender anegamientos o inundaciones.
Relevamiento de familias ante una eventual evacuación
El segundo planteo está enfocado en la planificación de evacuaciones. En ese sentido, se propone realizar un relevamiento preventivo de las familias que viven en sectores potencialmente expuestos, particularmente en Las Vegas, Los Hornos, Costa Azul y el área próxima a la Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales.
La intención es determinar con anticipación qué familias podrían autoevacuarse y cuáles podrían requerir traslado, alojamiento temporal o algún tipo de asistencia especial.
Además, se plantea identificar posibles centros de alojamiento temporal, verificar sus condiciones y equipamiento, organizar los equipos encargados de los traslados y la asistencia y garantizar la presencia de personal de seguridad durante el tiempo que esos espacios permanezcan habilitados.
Un aporte basado en la experiencia de 2016
Qüesta sostuvo que las recomendaciones buscan aportar información surgida de la experiencia de la gestión y de lo ocurrido durante la emergencia hídrica de 2016.
“Estas propuestas procuran transmitir, a partir de nuestra experiencia en la gestión y de lo vivido durante la emergencia de 2016, cuáles son las principales vulnerabilidades que deberían revisarse antes de un acontecimiento extraordinario”, señaló.
En ese sentido, remarcó que se trata de un aporte destinado a fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta, con especial atención sobre las familias que podrían quedar más expuestas frente a un episodio de lluvias intensas.
Las propuestas fueron presentadas sin desconocer las tareas y los protocolos que actualmente lleva adelante el municipio. El planteo apunta a sumar información práctica y promover una revisión anticipada de los puntos críticos para que Santo Tomé pueda afrontar una eventual emergencia con mayor previsión y coordinación.