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Jack lleva siete meses en una comisaría tras morder a una nena y proteccionistas reclaman una solución

El pitbull permanece alojado en una jaula en el patio de la Subcomisaría Segunda de Santa Fe, mientras la causa judicial continúa abierta. Proteccionistas piden que se defina su situación, que sea castrado y vacunado, y buscan una familia que pueda adoptarlo bajo determinadas condiciones.

21 de agosto de 2026


Jack es un perro pitbull que lleva unos siete meses alojado en una comisaría de Santa Fe, luego de protagonizar un episodio en el que mordió a una nena de un año y dos meses. Desde entonces, su situación quedó vinculada a una causa judicial y el animal permanece en una jaula ubicada en el patio de la Subcomisaría Segunda, a la espera de una resolución.

La situación generó el reclamo de proteccionistas que consideran que la permanencia prolongada en esas condiciones constituye una situación de maltrato y reclaman que la Justicia defina qué ocurrirá con el animal.

Marisa Ucedo, proteccionista independiente y responsable del hogar de tránsito Mi Manada Genial, contó que tomó conocimiento del caso poco después del ataque y comenzó a ocuparse de Jack. Según relató, inicialmente se esperaba que permaneciera en la dependencia policial durante pocos días, pero ese período terminó extendiéndose durante meses.

Ya pasaron siete meses, él está en la misma situación”, sostuvo.

Jack permanece en una jaula y recibe cuidados de proteccionistas

Según explicó Ucedo, Jack fue trasladado inicialmente por personal de la Brigada Ecológica y permaneció en una jaula que consideró demasiado pequeña. Posteriormente, se solicitaron otros espacios de alojamiento a IMUSA y el perro quedó instalado en el patio de la dependencia policial.

La proteccionista aseguró que ella misma lleva alimento para Jack, con ayuda de personas que colaboran con el animal, y que también se ocupa de sacarlo a pasear dentro del perímetro de la comisaría.

“Si nosotros no lo sacamos, no sale de la jaula”, afirmó.

También destacó la colaboración de un efectivo policial, José Alea, quien según contó se ocupa de sacar al perro en determinados momentos. Otro hombre, Alejandro, también ayuda a pasearlo durante el día.

Sin embargo, Ucedo señaló que Jack pasa buena parte del tiempo encerrado y que las condiciones empeoran durante los días de lluvia, debido a que la jaula se encuentra a la intemperie.

No puede estar en ese lugar. Yo solicito que se haga algo cuanto antes para mejorar la situación de él hasta que se dé en adopción”, reclamó.

Una causa judicial que todavía no tiene resolución

La situación de Jack se encuentra vinculada a una investigación judicial a cargo del fiscal Ignacio Orio. Ucedo aseguró que presentó notas ante el Ministerio Público de la Acusación para solicitar medidas destinadas a mejorar las condiciones del animal, aunque sostuvo que hasta el momento no obtuvo una respuesta concreta sobre su destino.

La proteccionista remarcó que el perro no puede ser considerado responsable penalmente por lo ocurrido y cuestionó que su permanencia en una dependencia policial se prolongue durante meses.

“El animal tiene derechos, la Ley 14.346 ampara sus derechos, pero no tenemos un lugar”, planteó.

Según su relato, el propietario de Jack concurrió inicialmente a la comisaría, pero posteriormente dejó de hacerse cargo del animal y habría manifestado que no quería recuperarlo.

Buscan una familia para Jack

Mientras aguarda una definición judicial, Ucedo comenzó a buscar una familia que pueda adoptar a Jack.

La proteccionista aseguró que el perro es sociable con las personas, juega y no tuvo otros episodios de agresión hacia seres humanos, aunque advirtió que no se lleva bien con otros animales. Por ese motivo, uno de los requisitos para una eventual adopción es que se trate de una familia sin otros perros o mascotas y que cuente con un patio cerrado y seguro.

“Jack no tuvo ninguna situación de agresión con ninguna persona”, aseguró.

Ucedo explicó además que ella no puede alojarlo en su propio hogar de tránsito porque actualmente tiene 24 perros y no dispone de un espacio separado que permita mantenerlo sin contacto con otros animales.

Reclaman castración y vacunación

Otro de los pedidos de las proteccionistas apunta a que Jack sea castrado y vacunado contra la rabia.

Ucedo afirmó que el animal fue sometido al protocolo correspondiente en IMUSA, pero que no recibió la vacuna antirrábica. También presentó solicitudes para que se concrete la castración, una medida que considera necesaria tanto para su bienestar como para facilitar una futura adopción.

La proteccionista sostuvo que se trata de un perro joven que permanece sin castrar y que esa condición puede influir en su comportamiento.

El pedido de un espacio para animales involucrados en causas judiciales

El caso de Jack también volvió a poner en discusión qué sucede con los animales que quedan involucrados en investigaciones judiciales.

Ucedo consideró necesario que la ciudad cuente con un espacio específico para alojar de manera transitoria a animales que deben ser retirados de sus hogares por orden judicial, con condiciones adecuadas, atención veterinaria y profesionales que puedan evaluar su comportamiento.

No puede ser que hoy la Justicia esté sabiendo que un animal está sufriendo en una jaula”, sostuvo.

En ese sentido, planteó que el futuro proyecto de reforma de las instalaciones de IMUSA debería contemplar un sector destinado a este tipo de situaciones.

Mientras la causa continúa, el pedido de los proteccionistas es que se defina cuanto antes el destino de Jack, se mejoren sus condiciones de alojamiento y se permita avanzar en la búsqueda de una familia que pueda darle un hogar definitivo.