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Darío, el chofer que convirtió el colectivo en una comunidad de estudiantes entre Santa Fe y Paraná

Hace más de una década que realiza el recorrido diario entre ambas ciudades. Además de trasladar pasajeros, creó grupos de apoyo para estudiantes, celebra sus logros académicos y se ganó el cariño de cientos de jóvenes que lo consideran mucho más que un chofer.

26 de agosto de 2026


Cada día, cuando el colectivo de Fluviales cruza el túnel subfluvial entre Paraná y Santa Fe, no solo transporta pasajeros. También lleva historias, sueños y proyectos de vida. Y en el centro de esa rutina aparece Darío, un chofer que desde hace casi 13 años acompaña a cientos de estudiantes universitarios en uno de los viajes más importantes de sus vidas.

Darío realiza el denominado servicio “Rondín”, que conecta ambas capitales provinciales y es utilizado principalmente por jóvenes que cursan en distintas facultades. Durante años vio subir y bajar a generaciones enteras de estudiantes, hasta convertirse en una figura entrañable para muchos de ellos.

“Los conozco a casi todos. A veces se me olvidan algunos nombres, pero sé dónde bajan y qué estudian”, contó en diálogo con el móvil de Veo Noticias.

Mucho más que un viaje

Lo que comenzó como una relación habitual entre chofer y pasajeros fue transformándose con el tiempo en algo más cercano. Con el objetivo de facilitar la comunicación entre los estudiantes, Darío creó grupos de WhatsApp que hoy funcionan como espacios de consulta y ayuda mutua.

“Armé los grupos hace unos 12 años. Está el grupo de Psicología de Darío, el de Rondín de Derecho y otro de FADU. La idea era que supieran los horarios del colectivo, pero también que pudieran compartir apuntes, ayudarse y hacerse amigos”, explicó.

La iniciativa terminó fortaleciendo los vínculos entre los jóvenes y generando una comunidad que trasciende el viaje diario.

El compañero de ruta de cientos de graduados

Con el paso del tiempo, Darío fue testigo de exámenes, nervios previos a finales y también de los momentos más felices de los estudiantes. Muchos de ellos, al recibirse, vuelven a buscarlo para compartir la noticia.

Las fotos junto al colectivo y los tradicionales festejos de graduación suelen tenerlo como protagonista inesperado. Incluso, varios egresados lo han invitado a participar de celebraciones y despedidas.

“Cuando salen de la facultad y se reciben, muchas veces me invitan a estar con ellos. Para mí es un gusto y un halago acompañarlos en esos momentos”, aseguró.

Un saludo que ya es costumbre

La relación cercana se refleja en cada recorrido. Al subir y al bajar, los estudiantes lo saludan, le dan la mano y le agradecen. Un gesto sencillo que se repite todos los días y que refleja el vínculo construido durante años.

“Todos saludan. Los 46 pasajeros, y si son más también”, comentó entre sonrisas.

Mientras cumple con su recorrido diario entre Paraná y Santa Fe, Darío sigue siendo mucho más que el conductor de un colectivo. Para cientos de estudiantes, es un compañero de viaje, una palabra de aliento antes de un examen y una presencia constante en una etapa clave de sus vidas.