En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, los datos sobre sífilis vuelven a encender una señal de alerta en Argentina y, particularmente, en Santa Fe. Durante 2025 se notificaron 5.353 casos en la provincia, apenas por encima de los 5.313 registrados en 2024. Aunque el crecimiento se frenó después de varios años de aumento sostenido, la tasa continúa en niveles históricamente altos.
La tasa provincial pasó de 170,9 a 170,6 casos cada 100.000 habitantes. El indicador se mantiene muy por encima del promedio nacional, que fue de 117,2 casos cada 100.000 habitantes, y ubicó a Santa Fe como la sexta jurisdicción del país con mayor tasa de sífilis.
La situación también preocupa por la edad de las personas afectadas. En Argentina, el 76% de los casos notificados durante 2025 correspondió a personas de entre 15 y 39 años. El grupo de 20 a 24 años presentó la mayor incidencia, con 290,6 casos cada 100.000 habitantes.
La tendencia no es exclusiva del país. La Organización Mundial de la Salud estimó que alrededor de 8 millones de personas de entre 15 y 49 años adquirieron sífilis durante 2022. En las Américas, la Organización Panamericana de la Salud calculó 4,2 millones de nuevas infecciones durante 2024, unas 500.000 más que en 2022.
Una enfermedad que puede pasar desapercibida
La médica y docente de la UBA Romina Giurfo explicó que la sífilis es una infección causada por una bacteria que se transmite principalmente por contacto sexual. Si bien puede prevenirse mediante el uso de preservativo, también es una enfermedad que puede detectarse y tratarse de manera sencilla.
Uno de los principales problemas es que los primeros síntomas pueden pasar inadvertidos. En la etapa inicial pueden aparecer pequeñas lesiones en la boca, los genitales o la piel que no necesariamente producen dolor. “Es la etapa donde más se contagia la sífilis”, explicó Giurfo.
Sin diagnóstico y tratamiento, la infección puede avanzar y generar complicaciones más graves, con posibles lesiones a nivel cerebral, ocular y cardíaco. La especialista remarcó que un análisis de sangre permite detectar la enfermedad y que el tratamiento se realiza con penicilina.
El impacto entre adolescentes y jóvenes
Para Giurfo, una de las claves del aumento de los contagios está relacionada con la prevención. Señaló que muchos adolescentes y jóvenes concentran su preocupación en evitar embarazos y dejan en segundo plano la posibilidad de contraer infecciones de transmisión sexual.
La especialista también destacó la importancia de comenzar con la educación sexual desde edades tempranas y de manera progresiva. En ese sentido, consideró fundamental el trabajo conjunto entre las familias y las escuelas y remarcó que la prevención no debería comenzar recién durante la adolescencia.
Otro aspecto central es el tratamiento de las parejas. Una persona que recibió penicilina puede volver a infectarse si su pareja no recibe el tratamiento correspondiente. Por eso, Giurfo señaló que es fundamental abordar ambos casos para evitar la reinfección.
La sífilis durante el embarazo
La infección también puede transmitirse durante el embarazo a través de la placenta y provocar sífilis congénita. Según explicó la médica, cuando la transmisión ocurre durante las primeras etapas de la gestación puede generar alteraciones en la formación de los huesos y los dientes, además de lesiones neurológicas y problemas en la visión.
Por ese motivo, los controles durante el embarazo cumplen un papel fundamental para detectar la infección a tiempo y comenzar el tratamiento. La detección temprana permite reducir el riesgo de complicaciones tanto para la persona gestante como para el bebé.
En este Día Mundial de la Salud Sexual, los datos muestran que, pese al amesetamiento registrado en Santa Fe, la sífilis continúa representando un problema relevante de salud pública. La prevención, el uso de preservativo, los controles y el tratamiento oportuno aparecen como las principales herramientas para frenar los contagios.