Los anuncios de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas generaron una reacción cautelosa entre los distintos sectores de la oposición en el Congreso. Si bien hubo críticas al Gobierno y dudas sobre las verdaderas intenciones detrás del paquete de medidas, varios espacios anticiparon que están dispuestos a debatir las iniciativas cuando sean enviadas al Parlamento.
El Presidente anunció el jueves, durante una cadena nacional, un conjunto de medidas destinadas a reforzar la posición argentina sobre las islas, luego de advertir sobre el avance del proyecto petrolero offshore Sea Lion, impulsado por empresas británicas e israelíes en aguas próximas a las Malvinas.
Entre las medidas anunciadas se encuentra un decreto para agilizar las sanciones previstas en la Ley 26.659 contra empresas y personas vinculadas con la explotación de hidrocarburos sin autorización argentina. Además, el Ejecutivo anticipó el envío de un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional, que ampliaría las sanciones a otras actividades económicas desarrolladas en las islas.
La iniciativa también contempla la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, con participación de distintas áreas del Estado, y busca reforzar la protección de infraestructura crítica y de los espacios marítimo y aeroespacial.
El peronismo pidió conocer los detalles
Desde Unión por la Patria cuestionaron que varias de las medidas anunciadas ya cuentan con antecedentes normativos y señalaron que el Gobierno no habría aplicado con la misma intensidad esas herramientas durante los últimos años.
El jefe del bloque de Diputados de Unión por la Patria, Germán Martínez, sostuvo que el espacio está dispuesto a discutir las iniciativas, aunque reclamó que el debate se desarrolle en el Congreso.
“Si efectivamente quieren trabajar estos temas en clave de consenso, todo se tiene que discutir en los ámbitos institucionales”, afirmó.
Al mismo tiempo, desde el peronismo anticiparon que rechazarán cualquier iniciativa que implique una eventual injerencia de Estados Unidos o el uso compartido de instalaciones estratégicas con las Fuerzas Armadas norteamericanas.
Rechazo a los “superpoderes”
Otro de los puntos que genera reparos en la oposición es la posibilidad de otorgarle amplias facultades al futuro Consejo de Seguridad Nacional.
Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro advirtió que no acompañarán facultades delegadas al Poder Ejecutivo ni medidas que impliquen una concentración de poder por fuera de los límites constitucionales.
Para el dirigente, la defensa de la soberanía argentina debe quedar al margen de cualquier intento de ampliar las atribuciones del Gobierno.
Reclamos por la política de Defensa
Los anuncios también generaron cuestionamientos sobre la política de Defensa implementada durante la actual gestión.
El diputado radical Pablo Juliano reclamó que el Gobierno convoque nuevamente al Consejo Nacional de Malvinas, creado por la Ley 27.558 y sin funcionamiento durante los últimos años.
También pidió revisar decisiones vinculadas con instalaciones militares en Tierra del Fuego y reclamó la restitución del financiamiento específico del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF).
Desde distintos sectores opositores también marcaron una supuesta contradicción entre el discurso oficial sobre la necesidad de fortalecer la defensa y la reducción de las partidas presupuestarias destinadas al área.
Cuándo llegarán los proyectos
Más allá de las críticas, en el Congreso existe expectativa por conocer el texto definitivo de las iniciativas anunciadas por Milei.
Según trascendió, los proyectos del Poder Ejecutivo llegarían al Parlamento a mediados de la próxima semana. Recién entonces la oposición podrá analizar en detalle el alcance de las nuevas medidas y definir qué aspectos está dispuesta a acompañar y cuáles serán objeto de rechazo.
El reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas aparece así como un punto de coincidencia general entre los distintos espacios, aunque persisten fuertes diferencias sobre las herramientas para llevar adelante esa política y, especialmente, sobre el vínculo con Estados Unidos.