El papa León XIV expresó este domingo su preocupación por los recientes ataques en distintas ciudades e infraestructuras civiles de Ucrania y reclamó el fin de la violencia.
Tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el pontífice pidió detener la destrucción y abrir espacio al diálogo y la paz, al tiempo que manifestó su cercanía con la población ucraniana, que desde hace años vive bajo la angustia y el miedo.
León XIV también destacó los esfuerzos recientes para retomar las negociaciones y expresó su deseo de que estos puedan dar frutos concretos y abrir un nuevo espacio para la diplomacia.
El pedido se produce en medio de una nueva escalada del conflicto, marcada por el aumento de los ataques rusos contra zonas urbanas e infraestructura y por un elevado número de víctimas civiles.