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Argentina confirmó los primeros casos de la variante BA.3.2 del virus del COVID: qué dijeron las autoridades sobre su riesgo

El Boletín Epidemiológico Nacional notificó el hallazgo. Los datos del informe oficial y cómo fue la detección de ANLIS Malbrán

08 de septiembre de 2026


Argentina detectó los primeros tres casos del linaje BA.3.2 del SARS-CoV-2 (COVID), una variante bajo monitoreo que, según la evaluación incluida en el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) de la semana epidemiológica 34, no representa por ahora un riesgo adicional sustancial para la salud.

Los casos corresponden a residentes de la Provincia de Buenos Aires y fueron identificados a partir de la vigilancia genómica realizada por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud Carlos Malbrán (ANLIS Malbrán).

Las muestras analizadas pertenecen al período comprendido entre el 26 de abril y el 18 de julio de 2026. En ese lapso se secuenciaron 21 genomas y el 14% de ellos, es decir tres casos, resultó positivo para BA.3.2.

De acuerdo con el BEN, uno de los pacientes requirió internación por comorbilidades previas, aunque el parte oficial señaló que todos evolucionaron favorablemente.

El informe sostuvo la necesidad de sostener la vigilancia virológica, epidemiológica y de los indicadores de gravedad.

El linaje fue identificado por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024

El BEN precisó que este sublinaje fue detectado por primera vez en Sudáfrica en noviembre de 2024. Desciende de Ómicron BA.3 y fue clasificado a nivel mundial como Variante Bajo Monitoreo (VUM).

Hasta este hallazgo en Argentina, en la Región de las Américas solo se habían registrado casos en Estados UnidosCanadáPuerto RicoCosta Rica y Guyana Francesa. El boletín indicó además que no se habían encontrado reportes de detección de BA.3.2 en la región de Sudamérica.

La vigilancia genómica

El documento oficial señaló que la detección de este sublinaje en Argentina pone en valor la capacidad de detección del sistema de vigilancia genómica del país. También remarcó la importancia de continuar con el monitoreo de la caracterización genómica de SARS-CoV-2 para identificar la introducción de nuevas variantes y seguir su comportamiento en relación con la transmisibilidad, la severidad y el posible impacto de las medidas de prevención y control.

Ese seguimiento resulta clave para observar cómo evolucionan los linajes virales y qué cambios pueden producirse en su circulación. En esa línea, el BEN ubicó la aparición de los tres casos locales dentro de un escenario de vigilancia sostenida y análisis de secuenciación.

El boletín añadió más contexto sobre la circulación internacional de la variante. Indicó que a fines de 2025, BA.3.2 mostraba un aumento de su detección global, aunque con una distribución geográfica heterogénea.

Durante los primeros meses de 2026, esa detección se extendió a múltiples países y alcanzó proporciones cercanas al 20% de las secuencias notificadas a nivel global en las semanas 4 y 5, siempre con diferencias entre países. Hasta febrero de 2026, la variante había sido identificada en al menos 23 países de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía.

Entre los países mencionados en el BEN figuran SudáfricaMozambiquePaíses BajosAlemaniaEstados UnidosReino UnidoAustraliaBélgicaCanadáChina (Hong Kong)República ChecaFranciaItaliaLuxemburgoNueva ZelandaNoruegaIrlandaSingapurCorea del SurEsloveniaEspañaSuecia y Dinamarca. Más adelante, añadió el texto, también fue registrada en CanadáPuerto RicoCosta Rica y Guyana Francesa.

La proporción global de secuencias bajó entre junio y julio de 2026

En el período comprendido entre el 14 de junio y el 12 de julio de 2026, BA.3.2 continuó clasificada como VUM, según el BEN. En ese tramo, la proporción global de esta variante entre las secuencias notificadas mostró una baja.

El boletín detalló que descendió de 15,1% en la semana que finalizó el 14 de junio a 6,45% en la semana que finalizó el 12 de julio. En las semanas intermedias, los valores informados fueron de 11%13% y 10,3% en los períodos cerrados el 21 y el 28 de junio y el 5 de julio, respectivamente.

Sobre esta variante, Kyle B. Enfield, profesor asociado de Medicina de la Universidad de Virginia, ofreció una evaluación citada en The Conversation. “Como médico especialista en neumología y cuidados intensivos, atiendo a muchos pacientes con alto riesgo de desarrollar COVID-19 grave debido a enfermedades pulmonares crónicas, así como a pacientes con COVID persistente. Todos me preguntan qué tan preocupados deberían estar por las nuevas variantes del virus”, señaló.

Enfield afirmó que, hasta el momento, “no hay indicios de que la variante BA.3.2, apodada Cicada, sea más peligrosa o cause una enfermedad más grave que las variantes que circulaban en el invierno de 2025-26”.

El académico indicó además que el primer caso en Estados Unidos se detectó en un viajero que llegó al país en junio de 2025. Desde entonces, añadió, la variante fue encontrada tanto en pacientes como en los sistemas de aguas residuales de 29 estados.

Enfield subrayó que el monitoreo de aguas residuales es uno de los mejores métodos tempranos para detectar cambios en las cepas, aunque advirtió que el número de estados que envían esos datos a los CDC disminuyó desde alrededor de 2022, una vez pasado el punto más alto de la pandemia.

En su explicación, el especialista señaló que todos los virus cambian con el tiempo y que el que causa la COVID-19 lo hace con rapidez. Cada vez que el virus se replica dentro de una célula, indicó, su material genético muta.

“La mayoría de estos cambios desaparecen, pero ocasionalmente alguno le otorga al virus una ventaja sobre otras variantes, lo que permite que esa versión se propague”, explicó Enfield. Y añadió una consecuencia central para el seguimiento sanitario: “Estos cambios dificultan que el sistema inmunitario reconozca el virus”.

Así, entre la detección de los primeros tres casos en Argentina, la evolución favorable de los pacientes y la continuidad de la vigilancia genómica, el seguimiento de BA.3.2 quedó incorporado al monitoreo local de las variantes de SARS-CoV-2.

Fuente:  TN