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BA.3.2: qué se sabe de la nueva variante de COVID detectada en Argentina

El linaje fue identificado en tres muestras de la provincia de Buenos Aires y quedó bajo monitoreo. Tiene numerosas mutaciones y capacidad para evadir parcialmente anticuerpos, pero hasta el momento no hay evidencia de que provoque cuadros más graves ni de que esté generando una nueva ola de contagios.

12 de septiembre de 2026


La detección de BA.3.2, una nueva variante del SARS-CoV-2, puso nuevamente en foco la vigilancia genómica en Argentina. El linaje fue identificado en tres muestras tomadas en la provincia de Buenos Aires y es seguido por los organismos sanitarios debido a sus características genéticas y a su capacidad para evadir parcialmente las defensas generadas por infecciones y vacunas anteriores.

Sin embargo, los datos disponibles hasta el momento no muestran un aumento de la gravedad de la enfermedad. Tampoco hay indicios de que BA.3.2 esté provocando más internaciones o muertes que otros linajes de Ómicron.

Una variante que desciende de una rama temprana de Ómicron

BA.3.2 pertenece a una rama derivada de BA.3, uno de los primeros linajes de Ómicron que circularon a partir de fines de 2021. A diferencia de BA.1 y BA.2, BA.3 tuvo una circulación limitada y posteriormente dejó de detectarse con frecuencia.

El primer registro de BA.3.2 se produjo en Sudáfrica en noviembre de 2024, aunque los análisis genéticos ubican su posible origen entre diciembre de 2023 y julio de 2024. Ese lapso muestra una de las dificultades actuales de la vigilancia del virus: algunas variantes pueden circular durante meses en niveles bajos antes de ser identificadas.

La variante también recibió el apodo informal de “Cicada” o cigarra, en referencia a ese período de circulación silenciosa antes de su detección.

Más de 50 mutaciones en la proteína espiga

Una de las características que despertó el interés de los investigadores es su perfil genético. BA.3.2 presenta más de 50 mutaciones en la proteína espiga respecto de BA.3 y más de 70 en comparación con el virus original identificado en Wuhan.

La proteína espiga es utilizada por el coronavirus para ingresar a las células y constituye uno de los principales blancos de los anticuerpos generados por las vacunas y por infecciones anteriores.

Los especialistas consideran que esa acumulación de cambios podría responder a un proceso de evolución acelerada, conocido como “evento de saltación”. Una de las hipótesis es que haya ocurrido durante infecciones prolongadas, aunque todavía no existe una explicación definitiva.

Tener una gran cantidad de mutaciones, de todos modos, no significa necesariamente que una variante sea más peligrosa. Los cambios pueden influir de distintas maneras sobre la transmisión, la capacidad de infectar células o el reconocimiento por parte del sistema inmunitario.

Puede escapar parcialmente de los anticuerpos

El aspecto que concentra mayor atención es la capacidad de BA.3.2 para reducir el reconocimiento por algunos anticuerpos generados previamente.

Esto podría favorecer su transmisión, aunque no implica que las defensas desaparezcan por completo. La respuesta inmunitaria también involucra células T y otros mecanismos que siguen siendo importantes para prevenir cuadros graves.

Además, algunos estudios encontraron que BA.3.2 presenta una menor eficiencia para ingresar a determinadas células pulmonares. Esto muestra que la evolución de una variante depende de múltiples factores y no de una única característica.

La OMS la mantiene bajo monitoreo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incorporó a BA.3.2 como Variante Bajo Monitoreo el 5 de diciembre de 2025. Esta clasificación significa que requiere seguimiento por sus características genéticas o epidemiológicas, pero no equivale a considerarla una variante de preocupación.

Hasta el momento, la OMS no encontró evidencia de que BA.3.2 produzca una enfermedad más grave, provoque más hospitalizaciones o aumente la mortalidad. El organismo también señaló que el linaje no logró demostrar una ventaja de crecimiento sostenida frente a otras variantes que circulan actualmente.

La vigilancia internacional sí detectó BA.3.2 en distintos países de África, Asia, Europa, América del Norte y Oceanía. En América ya había sido registrada en Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, Costa Rica y Guyana Francesa.

Tres casos detectados en Argentina

En Argentina, las muestras fueron tomadas entre el 26 de abril y el 18 de julio en residentes de la provincia de Buenos Aires. El laboratorio nacional de referencia Carlos Malbrán secuenció 21 genomas durante ese período y encontró tres correspondientes a BA.3.2.

Uno de los pacientes fue internado por comorbilidades previas, pero los tres casos evolucionaron favorablemente. Por ese motivo, las autoridades sanitarias evitaron atribuir esa internación directamente a la nueva variante.

El infectólogo Ricardo Teijeiro remarcó que, por ahora, se trata de un número reducido de casos y recomendó mantener las medidas de prevención habituales, especialmente entre adultos mayores, personas con enfermedades previas, embarazadas e inmunosuprimidos.

Qué síntomas puede provocar

Hasta el momento, no se identificaron síntomas específicos asociados a BA.3.2.

Como ocurre con otros linajes de Ómicron, una infección puede provocar fiebre, dolor de garganta, tos, congestión, cansancio y, en algunos casos, alteraciones del olfato y el gusto.

Ante síntomas respiratorios, la recomendación de consultar adquiere especial importancia para las personas pertenecientes a grupos de riesgo.

Las vacunas siguen siendo una herramienta de protección

Los estudios realizados en laboratorio muestran que BA.3.2 puede ser neutralizada con menor eficacia por algunos anticuerpos. Sin embargo, las vacunas actualizadas siguen generando una respuesta inmunitaria frente al linaje.

Todavía no existen suficientes datos para determinar la efectividad clínica específica de las vacunas en lugares donde BA.3.2 haya predominado. Por eso, los resultados de laboratorio deben interpretarse con cautela.

La principal recomendación continúa siendo mantener al día los esquemas de vacunación indicados, especialmente para quienes tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

ARVAC será estudiada frente a la nueva variante

La vacuna argentina ARVAC, desarrollada mediante una plataforma de proteína recombinante, ya cuenta con información favorable frente a distintas subvariantes de Ómicron, aunque todavía no dispone de resultados específicos contra BA.3.2.

La detección del linaje en el país permitirá avanzar con nuevos estudios. El objetivo será aislar el virus, cultivarlo en condiciones de bioseguridad y analizar la respuesta del suero de personas vacunadas.

El director del laboratorio desarrollador, Jorge Cassará, explicó que estos trabajos permitirán conocer con mayor precisión el nivel de neutralización que conserva ARVAC frente a BA.3.2.

Una eventual actualización dependerá de cómo evolucione el virus

La plataforma utilizada para desarrollar ARVAC permite realizar modificaciones en la formulación cuando las características epidemiológicas del virus lo requieren.

Cassará señaló que una actualización podría demandar alrededor de cuatro meses si apareciera una variante con un escape inmunitario significativo y una mayor capacidad de transmisión.

Eso no significa que exista actualmente una reformulación específica de ARVAC para BA.3.2. La decisión dependerá de la evolución de la variante, los resultados de los estudios de laboratorio y las recomendaciones de los organismos sanitarios.

Por ahora, la principal conclusión es que BA.3.2 llegó a Argentina y merece seguimiento, pero no hay evidencia de que represente un riesgo sanitario mayor que otros linajes de Ómicron. La vigilancia genómica permitirá determinar si logra aumentar su circulación y cómo responde frente a la inmunidad existente.