Durante años, Tania Head fue presentada como una de las sobrevivientes de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Su relato incluía una dramática huida de la Torre Sur, un prometido que supuestamente había muerto en el World Trade Center y hasta el encuentro con un hombre que, según ella, la había ayudado a escapar.
Pero la historia era falsa.
Detrás de Tania Head estaba Alicia Esteve Head, una mujer nacida en Barcelona que nunca había estado en Nueva York el día de los atentados. A partir de una serie de historias reales vinculadas con las víctimas del 11-S, construyó un personaje que durante años logró convencer a sobrevivientes, familiares y autoridades.
El relato que conmovió a Nueva York
Head comenzó a hacerse conocida públicamente en 2004, aunque su personaje había empezado a tomar forma años antes a través de internet.
Según su versión, trabajaba para Merrill Lynch y se encontraba en el piso 78 de la Torre Sur cuando el avión impactó contra el edificio. Aseguraba que había quedado atrapada en medio del caos y que logró escapar con graves quemaduras en un brazo.
También decía que su prometido, Dave, había muerto en la Torre Norte. Incluso relataba que, durante la evacuación, un hombre moribundo le había entregado un anillo de boda grabado para que se lo devolviera a su esposa.
Otro de los elementos de su historia era el llamado “hombre del pañuelo rojo”, un supuesto sobreviviente que, según Head, había ayudado a numerosas personas a salir del edificio antes de morir.
Su relato comenzó a circular en un foro de Yahoo utilizado por sobrevivientes y familiares de víctimas. El contexto de los primeros años de internet, cuando las redes sociales todavía no tenían la influencia actual, permitió que la historia se expandiera sin una verificación inmediata.
De sobreviviente a referente del 11-S
En junio de 2004, Tania Head participó de una reunión de la World Trade Center Survivors Network, una organización que reunía a sobrevivientes y personas afectadas por los atentados.
Su seguridad al contar la historia y los detalles que aportaba hicieron que rápidamente ganara reconocimiento. Con el tiempo llegó a ser presidenta de la organización y participó de actos conmemorativos y recorridos por Ground Zero.
También aseguró haber conocido a figuras políticas como Michael Bloomberg, Rudolph Giuliani y George Pataki. En distintas apariciones públicas hablaba de su supuesto escape de la Torre Sur y de las consecuencias psicológicas que, según afirmaba, le habían dejado los atentados.
Decía sufrir insomnio, ataques de pánico y temor frente a determinados sonidos y espacios. Incluso recibió tratamiento psicológico por esos supuestos efectos del trauma.
Su participación en actividades solidarias también contribuyó a fortalecer su credibilidad. No recibía un salario por dirigir la organización ni por realizar recorridos como guía voluntaria y colaboró en iniciativas destinadas a recaudar fondos para entidades relacionadas con las víctimas.
Tampoco solicitó dinero al Federal Victim Compensation Fund y no existen pruebas de que haya obtenido un beneficio económico personal a partir de su historia.
La investigación que derrumbó su historia
El relato comenzó a desmoronarse el 27 de septiembre de 2007, cuando The New York Times publicó una investigación de los periodistas David W. Dunlap y Serge F. Kovaleski.
Los periodistas encontraron que Merrill Lynch no tenía registros de una empleada llamada Tania Head. Tampoco pudieron confirmar sus supuestos estudios en Harvard y Stanford ni localizar el hospital donde decía haber permanecido varios días inconsciente después de sufrir quemaduras.
La investigación también avanzó en España y permitió descubrir su verdadera identidad: Alicia Esteve Head, nacida en Barcelona.
Los periodistas Marta Forn y Xavier Mas de Xaxàs siguieron sus pasos y encontraron una fotografía de Alicia en la que aparecía una lesión en el brazo. La cicatriz coincidía con la que Head mostraba al relatar su supuesto escape de las Torres Gemelas.
La lesión, sin embargo, tenía otro origen. Una persona cercana explicó que Alicia había sufrido un grave corte años antes, cuando viajaba en un automóvil que tuvo un accidente junto a cuatro amigas.
También se comprobó que la historia de su supuesto prometido Dave no se correspondía con la realidad.
La revelación provocó indignación entre sobrevivientes y familiares de las víctimas del 11-S. Para muchos, el problema no era solamente que hubiera inventado una historia, sino que hubiera construido su identidad sobre tragedias que habían afectado realmente a otras personas.
El regreso de Alicia Esteve a Barcelona
Después de que el engaño quedara expuesto públicamente, Alicia Esteve abandonó Nueva York y regresó a Cataluña.
Algunas personas vinculadas con los atentados aseguraron con el tiempo haberla perdonado, mientras que otras continuaron considerando su conducta como una forma de apropiarse de un dolor que no le pertenecía.
Desde entonces, su vida transcurrió lejos de la exposición que había alcanzado como Tania Head. En 2023, según reconstrucciones posteriores de su historia, trabajó durante algunos meses en una agencia de viajes de Barcelona.
El caso, sin embargo, volvió a cobrar notoriedad cada vez que un documental o una nueva investigación recuperó su historia.
Tania Head nunca fue una sobreviviente del 11-S. Fue el nombre de un personaje que Alicia Esteve construyó durante años y que llegó a ocupar un lugar de privilegio dentro de una comunidad marcada por una de las mayores tragedias de la historia reciente de Estados Unidos.