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Informe climático: qué se espera para Santa Fe durante el próximo semestre

El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático elaboró un informe semestral con las perspectivas de precipitaciones y temperaturas para el período comprendido entre septiembre de 2026 y marzo de 2027. El documento analiza la evolución del fenómeno El Niño y sus posibles efectos sobre el clima y los cursos de agua de la provincia.

13 de septiembre de 2026


El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático anticipó un aumento de las precipitaciones durante los próximos meses, con lluvias que podrían ser abundantes en el verano y el otoño. También advirtió sobre una posible crecida importante del río Paraná y niveles elevados en los cursos de agua de la provincia.

Septiembre y octubre: lluvias dentro de los valores normales

Según el informe semestral del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático, septiembre podría presentar un leve déficit de precipitaciones en gran parte del territorio santafesino. El fenómeno sería algo más marcado en el departamento San Javier y en el sur de Vera y General Obligado.

El organismo relacionó esta previsión con un enfriamiento del océano Atlántico frente a las costas de Uruguay y el sur de Brasil, que podría atenuar los efectos de El Niño sobre la región. Sin embargo, los acumulados previstos para el período comprendido entre el 2 de septiembre y el 2 de octubre se ubicarían aproximadamente dentro de los valores normales, aunque las lluvias podrían concentrarse en pocos días.

En cuanto a las temperaturas, se esperan valores medios dentro de los registros habituales, con la posibilidad de que sean levemente inferiores a los históricos en el norte provincial.

Para octubre, el pronóstico contempla nuevamente un leve déficit de precipitaciones en buena parte de Santa Fe. A partir de ese momento, las anomalías positivas de lluvias comenzarían a aumentar y a extenderse por el territorio provincial.

El Niño podría intensificar las lluvias durante el verano

El informe señala que el fortalecimiento de los efectos de El Niño y un eventual calentamiento del Atlántico favorecerían un incremento de las precipitaciones durante los meses siguientes. El documento también advierte que las condiciones podrían cambiar rápidamente debido a la influencia del océano Atlántico sobre el clima regional.

De acuerdo con las perspectivas analizadas por el organismo, durante el verano y el otoño se esperan lluvias muy abundantes. La combinación de humedad proveniente del Atlántico y del Pacífico podría favorecer, además, la formación de tormentas fuertes y severas con mayor frecuencia, al menos hasta el otoño.

El Centro de Monitoreo también contempla la posibilidad de bloqueos atmosféricos que generen sistemas estacionarios. Estas situaciones podrían provocar períodos de lluvias persistentes o, por el contrario, lapsos de ausencia de precipitaciones, según la ubicación de los centros de alta y baja presión.

Advertencia por los niveles del río Paraná

Una de las principales observaciones del informe está relacionada con la evolución de los cursos de agua. El organismo prevé que, debido a las lluvias esperadas en el noreste argentino y en las cuencas que aportan al río Paraná, este podría registrar una tendencia a crecidas importantes desde la primavera.

La previsión también alcanza a los demás cursos de agua de Santa Fe, que tenderían a presentar niveles elevados durante los próximos meses.

Temperaturas: valores normales hasta diciembre

En relación con las temperaturas del aire, el informe estima que los valores medios se mantendrían dentro de los registros históricos hasta diciembre de 2026. Desde enero de 2027, en cambio, se observan posibles temperaturas medias inferiores a las habituales.

El organismo vincula esta tendencia con un eventual aumento de los días con abundante nubosidad y con el incremento de las precipitaciones previsto para ese período.

El antecedente de agosto en la ciudad de Santa Fe

El informe también repasa las condiciones meteorológicas registradas durante agosto. En la ciudad de Santa Fe se acumularon 112,5 milímetros de lluvia, más del triple de la media histórica del mes. Además, se contabilizaron 12 días con precipitaciones, la mayor cantidad de jornadas lluviosas para un agosto desde 2013.

Las lluvias también influyeron en las temperaturas: las mínimas medias se ubicaron por encima de los valores históricos, mientras que las máximas quedaron por debajo. Como resultado, la temperatura media mensual fue inferior a la habitual y agosto se convirtió en el más frío desde 2013 en la ciudad tomada como referencia.

El documento corresponde al informe N.º IS-2609-0044 del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático y presenta proyecciones para el período de septiembre de 2026 a marzo de 2027.