La acumulación de basura frente a la Escuela N.º 601 Leandro N. Alem, en la zona de Santiago de Chile y Mendoza, volvió a generar preocupación entre vecinos y la comunidad educativa. El sector se transformó en un microbasural donde, según relataron, se arrojan residuos de manera constante, incluso después de las tareas de limpieza.
Frente a esta situación, estudiantes de cuarto año de la institución realizaron un video de concientización como parte de la materia Formación Ética, con el objetivo de promover conductas responsables y el cuidado del espacio público.
La directora de la escuela, Stella Maris Aguirre, explicó que el establecimiento permanece abierto desde las 7 hasta las 22 y que el problema afecta directamente a quienes concurren diariamente a la institución.
“Han utilizado una zona de la cuadra acá enfrente de la escuela como basural público”, señaló. Según indicó, si bien la Municipalidad retira los residuos cuando la institución realiza los reclamos correspondientes, la basura vuelve a acumularse poco después.
Un problema que, según los vecinos, no se limita a la zona
Una vecina que pidió preservar su identidad aseguró que al lugar llegan personas desde distintos sectores para arrojar residuos, incluso mediante carros, motos y otros vehículos.
La mujer señaló además la presencia de basura en una boca de tormenta ubicada en Santiago de Chile y Salta, y sostuvo que situaciones similares se repiten en otros puntos cercanos.
“De nada sirve que pase una máquina y al rato tengas nuevamente un montículo de basura”, planteó la vecina, quien también reclamó mayor responsabilidad por parte de quienes utilizan estos espacios para descartar residuos.
La directora de la Escuela 601 coincidió en que no se trataría únicamente de vecinos de las inmediaciones. Según relató, en el sector se arrojan muebles viejos, residuos domiciliarios y otros elementos.
La preocupación por las ratas y la higiene
Para la comunidad educativa, el problema excede la cuestión estética. Aguirre advirtió sobre la presencia de ratas y otros animales vinculados con la acumulación de residuos y explicó que la institución debe solicitar periódicamente tareas de desinfección y desratización.
“Tenemos que estar dos por tres llamando a desinsectar y a desratizar”, explicó la directora, quien remarcó que la escuela se encuentra en una zona de circulación permanente.
A pocas cuadras funcionan comercios y se encuentran instituciones como el Hospital de Niños y el Club Newell’s, por lo que desde la escuela consideran que el lugar no debería convertirse en un punto habitual de disposición de residuos.
Un predio de viviendas inconcluso que suma preocupación
A la situación del microbasural se agrega el estado de un predio donde quedó inconcluso un plan de viviendas. Según vecinos y autoridades de la escuela, parte del alambrado que rodea el terreno se encuentra roto y se habría registrado el ingreso de personas.
Aguirre aseguró que desde la institución realizaron llamados al 911 luego de observar personas dentro del predio y señaló que algunos individuos incluso pasarían la noche en el lugar.
“Han tirado abajo el alambrado que da a calle Santiago de Chile”, afirmó la directora, quien expresó preocupación por la cercanía del terreno con la escuela.
La institución es una escuela técnica y cuenta con equipamiento que, según explicó Aguirre, requiere medidas de seguridad. Por eso, la comunidad educativa también reclama atención sobre el estado del predio y las condiciones de seguridad en sus alrededores.

Los estudiantes buscan generar conciencia
Ante este escenario, los alumnos de cuarto año decidieron abordar el problema desde la escuela y producir un video para concientizar sobre el cuidado del ambiente y la convivencia.
La iniciativa surgió en la materia Formación Ética y apunta a generar una reflexión sobre la responsabilidad individual frente a los residuos y el impacto que tienen las conductas de quienes arrojan basura en espacios públicos.
Desde la comunidad educativa remarcan que el objetivo no es solamente reclamar por la limpieza, sino también evitar que el lugar vuelva a convertirse en un microbasural después de cada intervención.
El planteo de vecinos y estudiantes combina así dos reclamos: la necesidad de mantener limpio el sector y la importancia de modificar las conductas que permiten que la basura vuelva a acumularse en las inmediaciones de una escuela, un hospital y otros espacios de uso cotidiano.