Mientras Santa Fe se prepara para recibir a miles de atletas y espectadores por los Juegos Suramericanos, la Asamblea Santafesina de Personas con Discapacidad puso el foco en un aspecto que, según denunciaron, quedó relegado durante la planificación del evento: la accesibilidad.
Un grupo tester de la organización recorrió las sedes previstas en la ciudad de Santa Fe para evaluar las condiciones de accesibilidad edilicia, cognitiva y comunicacional. El relevamiento detectó distintas barreras que, de acuerdo con la Asamblea, pueden dificultar o impedir que personas con discapacidad puedan desplazarse y disfrutar de los espacios con autonomía.
Según los datos difundidos, el 35% de los puntos relevados cumple con aspectos básicos de ingreso o circulación, mientras que el 25% presenta barreras físicas directas, como escalones sin rampas o la ausencia de recorridos accesibles y seguros.
A su vez, en el 40% de los puntos evaluados no pudo confirmarse la situación de accesibilidad, debido a la falta de información disponible o a que los accesos se encontraban cerrados durante el relevamiento.
También se plantearon dificultades vinculadas con el estacionamiento y el transporte. La Asamblea señaló que no pudo verificar la totalidad de la información sobre dársenas reservadas para personas con discapacidad, principalmente por la falta de señalización, y advirtió que tampoco pudo confirmar la disponibilidad de transporte adaptado.

El caso del estadio Invencible
Uno de los principales cuestionamientos apunta al estadio Invencible Santa Fe, una de las obras nuevas vinculadas al evento. Gianella, integrante de la Asamblea, sostuvo que el caso resulta particularmente preocupante porque se trata de un espacio construido desde cero en el que, según el relevamiento, no se contemplaron adecuadamente las condiciones de accesibilidad.
“Hay demasiadas escaleras, no hay ascensores, excepto para llegar al palco”, explicó durante una entrevista. Según señaló, una persona con discapacidad motriz podría tener dificultades para acceder a las tribunas y a otros espacios del estadio.
Para la organización, el problema no se limita a la existencia de una rampa o a la posibilidad de ingresar acompañado. La accesibilidad debe permitir que las personas puedan ingresar, circular y utilizar los distintos espacios de manera autónoma.
“Si una persona tiene que ingresar con ayuda, esa no puede ser la única opción”, plantearon desde la Asamblea.

Una web que también presenta barreras
Las dificultades detectadas no se limitan a la infraestructura. La Asamblea también relevó aspectos vinculados con la información y la comunicación del evento.
Entre los puntos señalados se encuentran la ausencia de descripciones visuales y audiodescripciones, la falta de difusión en Lengua de Señas y dificultades para utilizar el calendario de competencias como herramienta accesible.
Gianella, quien además representa a la comunidad de personas con discapacidad ante la Municipalidad, explicó que, en su caso, la página web de los Juegos no le permite consultar de manera autónoma el cronograma de actividades.
“Alguien del entorno tiene que decirme qué es lo que hay en relación al cronograma”, relató.
También mencionó dificultades para acceder de manera independiente a información vinculada con entradas y actividades como el Fan Fest.
En el relevamiento también se detectó la falta de campos específicos en formularios de asistencia para conocer si una persona requiere apoyos o ajustes razonables.
Como aspecto positivo, la Asamblea destacó el trabajo realizado junto al área de Turismo para mejorar la accesibilidad de los códigos QR utilizados en distintos espacios y materiales.
Reclaman participación desde la planificación
Uno de los principales planteos de la organización apunta a la necesidad de que las personas con discapacidad sean incorporadas desde el comienzo de los proyectos, y no convocadas cuando las obras o los eventos ya están terminados.
Gianella sostuvo que la Asamblea no fue consultada durante la etapa previa a la construcción del estadio Invencible ni en el momento de selección y planificación de las sedes.
“Que no nos llamen cuando ya está todo armado”, planteó. La propuesta es que las organizaciones que trabajan en discapacidad puedan participar desde el diseño de los espacios y de los eventos para evitar que luego sea necesario realizar modificaciones o soluciones de emergencia.
Desde la Asamblea señalaron que los resultados del relevamiento fueron trasladados a la Provincia a través de una mesa de impacto social vinculada con la organización del evento, donde se abordaron cuestiones relacionadas con género, accesibilidad y deporte.
Qué se puede corregir antes y durante la competencia
Con el evento ya en marcha, algunas modificaciones estructurales resultan difíciles de implementar. Sin embargo, según Gianella, existen medidas que pueden reducir determinadas barreras.
Uno de los ejemplos planteados está relacionado con el acceso a las sedes donde se desarrollan las competencias acuáticas. Debido a las distancias que muchas personas con discapacidad motriz no pueden recorrer fácilmente, se analizó la posibilidad de permitir el ingreso con vehículos particulares en determinados sectores, mediante coordinación con la Secretaría de Control.
La Asamblea sostiene que estas medidas de adaptación pueden facilitar el acceso, aunque insiste en que la solución de fondo pasa por incorporar la accesibilidad universal desde el momento en que se diseñan las obras, los recorridos, la comunicación y los servicios.
El planteo busca poner en discusión un aspecto que excede a esta competencia: la accesibilidad no debería pensarse como una condición exclusiva de eventos paralímpicos, sino como un requisito para que cualquier persona pueda participar de la vida urbana, deportiva y cultural en igualdad de condiciones.