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Prisión preventiva para un joven investigado por un homicidio en barrio San Lorenzo

El hombre de 22 años está acusado de ser coautor del crimen de Federico Pablo Acosta, quien fue atacado a balazos el 31 de mayo y murió semanas después. Además, se le atribuye haber comprado armas legalmente para luego desviarlas al mercado ilegal. Su pareja también quedó detenida por falso testimonio.

24 de septiembre de 2026


Un hombre de 22 años, identificado por sus iniciales LYL, quedó en prisión preventiva mientras avanza una investigación por el homicidio de Federico Pablo Acosta, ocurrido en la ciudad de Santa Fe. Además, se le atribuye haber adquirido armas de fuego como legítimo usuario para luego entregarlas a personas que no contaban con autorización legal para tenerlas.

La medida fue solicitada por la fiscal María Laura Urquiza y dispuesta por el juez José Luis García Troiano durante una audiencia realizada en los tribunales de la capital provincial.

Según la investigación, LYL habría actuado como coautor del homicidio junto con otro hombre, identificado por sus iniciales MRM, quien permanece en prisión preventiva desde hace dos meses. Este último había sido detenido en julio, mientras que LYL permaneció prófugo hasta la semana pasada, cuando fue localizado y detenido.

El ataque ocurrió en barrio San Lorenzo

El homicidio investigado ocurrió el domingo 31 de mayo, alrededor de las 13.20, en inmediaciones de Juan Díaz de Solís y Uruguay, en barrio San Lorenzo.

De acuerdo con la acusación, Acosta y los dos hombres investigados circulaban en motocicletas. MRM conducía una de ellas y, desde ese vehículo, el otro acusado habría efectuado al menos seis disparos contra la víctima.

Acosta recibió varios impactos de arma de fuego en distintas partes del cuerpo y murió semanas después como consecuencia de las heridas sufridas.

La fiscal también señaló que, después de la balacera, el hombre detenido en julio se acercó a Acosta y le sustrajo un arma de fuego que llevaba consigo.

Investigan la compra y desvío de armas

Además del homicidio, LYL es investigado por la adquisición y posterior desvío de armas hacia el mercado ilegal.

Según expuso la fiscal, el acusado estaba registrado como legítimo usuario ante el Registro Nacional de Armas (RENAR) y durante el año pasado compró tres pistolas y una escopeta. Se trata de una pistola calibre .380, otra calibre .22, una tercera calibre .40 y una escopeta.

La hipótesis de la investigación es que las armas fueron adquiridas legalmente con el objetivo de entregarlas posteriormente a personas que no tenían autorización para poseerlas.

Durante un allanamiento realizado en el domicilio donde, de acuerdo con los registros, debían encontrarse las armas, los investigadores no encontraron ninguna de ellas.

También quedó detenida su pareja

En el mismo expediente, el juez dispuso la prisión preventiva de una mujer de 27 años, identificada por sus iniciales CBQ, pareja de LYL. La mujer está investigada por falso testimonio.

De acuerdo con la acusación, había sido convocada a declarar como testigo y manifestó que no mantenía una relación de pareja con LYL, que desconocía dónde se encontraba y que tampoco tenía contacto con la familia del acusado.

Para la Fiscalía, esas afirmaciones fueron falsas y tuvieron como objetivo ocultar información vinculada con el paradero del hombre.

LYL quedó imputado como coautor de homicidio calificado por el uso de arma de fuego y como autor de provisión ilegal de armas de fuego. En tanto, CBQ es investigada como autora del delito de falso testimonio.