
Este jueves por la noche, algunos minutos después de las 22.30, un hombre herido de bala ingresó a una vivienda ubicada en inmediaciones de Obispo Gelabert y Almaraz, en la ciudad de Santo Tomé, luego de trepar un tapial y romper con un hacha la puerta corrediza de vidrio.
La situación fue advertida por la mujer que se encontraba en el domicilio, de 28 años, quien salió de la vivienda y llamó a la central de emergencias 911 para pedir ayuda.
Minutos antes, operadores del 911 habían recibido llamados de vecinos de la zona que alertaban sobre la presencia de un hombre vestido con short negro y remera gris, quien intentaba ingresar a distintos domicilios del sector.
A partir de esos avisos, agentes del Comando Radioeléctrico comenzaron a recorrer la zona. Un nuevo llamado los llevó hasta una vivienda de Obispo Gelabert y Almaraz, donde una mujer pedía auxilio porque un hombre había ingresado a su casa.
Testimonio
Cuando los policías llegaron al lugar, la mujer relató que momentos antes había observado por la ventana del baño a un hombre trepado al tapial lindero, en el sector sur de la vivienda, mientras su perro ladraba.
Según su testimonio, el hombre bajó del tapial, tomó un hacha, rompió la puerta corrediza de vidrio que comunica con el interior de la casa y entró mientras gritaba que querían matarlo.
Ante esta situación, la mujer salió de la vivienda y cerró la puerta del frente hasta la llegada de los agentes policiales.
Lo hallaron herido
Con la colaboración de otros efectivos, los policías ingresaron a la vivienda y encontraron al hombre tendido en el piso de una segunda habitación, sobre un charco de sangre. También había otro charco de sangre en el comedor.
El herido pedía ayuda a los gritos y aseguraba que había sido baleado por dos personas, un hombre y una mujer, a quienes identificó con nombre y apellido. Según su relato, ambos querían matarlo.
Durante el procedimiento, el hombre también manifestó que era trabajador, que no estaba robando y que tenía mujer e hijos.
Baleado
A simple vista, el hombre presentaba dos heridas compatibles con impactos de arma de fuego: una en la pierna derecha y otra en el muslo izquierdo. Además, tenía una fractura expuesta en el tobillo derecho.
Los agentes solicitaron la asistencia del Servicio Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES 107), que trasladó al herido al hospital Cullen bajo custodia policial.
El hombre fue identificado con las iniciales J. E. S., de 35 años. Debido a que en ese momento no podía determinarse si se trataba de una víctima o del autor de un delito, quedó aprehendido mientras se esclarecían las circunstancias del hecho.
En tanto, la escena fue preservada para permitir la intervención de los peritos criminalísticos.
Atribución delictiva
Los policías informaron el procedimiento a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, cuyos responsables comunicaron la situación al fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Estanislao Giavedoni.
En una primera instancia, el fiscal dispuso que el hombre herido fuera considerado víctima por las lesiones sufridas y ordenó conocer su estado de salud en el hospital Cullen.
También solicitó identificar a posibles testigos entre los vecinos de la zona, relevar la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas y secuestrar las imágenes que pudieran aportar información sobre lo ocurrido.
Además, se dispuso la realización de los peritajes criminalísticos correspondientes por parte de especialistas del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).
Antes de la medianoche, el fiscal de Flagrancia en turno del MPA ordenó que el hombre continuara privado de su libertad y bajo custodia policial en el hospital. También dispuso su identificación mediante la constatación de sus huellas dactilares.
De manera provisoria, la atribución delictiva quedó establecida como violación de domicilio y daño. En paralelo, el ataque a balazos sufrido por el hombre es investigado como una tentativa de homicidio, con autores a determinar.