En diálogo con Veo Noticias, el subsecretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, explicó que las autoridades vienen trabajando desde hace meses en un esquema de prevención y coordinación con municipios, comunas, productores agropecuarios y organismos nacionales.
“Es un escenario que se veía en el horizonte que íbamos a tener”, sostuvo el funcionario, quien recordó que al inicio de la gestión provincial, en diciembre de 2023, también se registraban los efectos del fenómeno de El Niño, aunque con características diferentes.
La crecida del Paraná y las zonas de islas, entre las principales preocupaciones
Al ser consultado sobre la situación actual de la provincia, Escajadillo identificó a la creciente del Paraná como uno de los principales focos de atención.
“La radiografía hoy son las crecidas del río Paraná. Las estamos siguiendo atentamente con Prefectura Naval Argentina, con la Secretaría de Recursos Hídricos y con todas las autoridades locales ribereñas”, detalló.
El funcionario explicó que el agua está avanzando progresivamente sobre las zonas de islas, una situación que genera complicaciones especialmente para los productores ganaderos que mantienen animales en esos sectores.
En ese sentido, recordó que desde julio y agosto el Gobierno provincial comenzó a trabajar con las entidades productivas para promover el retiro anticipado de hacienda.
La medida apunta a evitar que los animales queden aislados o que deban realizarse traslados de emergencia cuando las condiciones del terreno ya no permitan operar con normalidad.
“Después, por una cuestión logística, se ve dificultoso. Con un terreno lluvioso, con barro, también es dificultoso”, explicó.
Escajadillo indicó que durante la última semana se intensificaron las gestiones en el norte santafesino para agilizar los procedimientos de traslado, con la participación de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, las fuerzas de seguridad, el Senasa y organismos de emergencia.
Temporales, granizo y una vivienda derrumbada en el departamento Garay
A la preocupación por el comportamiento del río se suman los eventos meteorológicos intensos que afectan a distintas localidades santafesinas.
Escajadillo señaló que durante la jornada del jueves se registraron fuertes lluvias, ráfagas de viento y caída de granizo en diferentes puntos de la provincia, entre ellos Ramona, Ataliva y Colonia Macías.
Precisamente en Colonia Macías, departamento Garay, el viento provocó el derrumbe de una vivienda que estaba en construcción y dejó tres personas lesionadas.
Según precisó el funcionario, las víctimas fueron asistidas por personal de salud y bomberos voluntarios de San Javier y, afortunadamente, no presentaron heridas de gravedad.
Este tipo de situaciones, remarcó, obliga a mantener activos los protocolos de intervención y reforzar la comunicación con las comunidades para reducir los riesgos.
Alerta por tormentas y recomendaciones para los vecinos
El subsecretario de Protección Civil hizo especial hincapié en la importancia de la prevención ciudadana, particularmente ante los avisos meteorológicos de nivel naranja.
Explicó que una de las causas más frecuentes de obstrucción de los desagües es la acumulación de basura y residuos domiciliarios, por lo que pidió evitar sacar los residuos durante las jornadas en las que rigen alertas por tormentas.
También recordó que los avisos del Servicio Meteorológico Nacional permiten anticipar fenómenos potencialmente peligrosos, aunque no garantizan que ocurran con la intensidad prevista en todos los lugares.
“Si nos dicen que vamos a tener una alerta naranja, hay peligrosidad. Hay que tener cuidado y cuidar lo más preciado que tenemos, que es la vida de las personas”, expresó.
Qué puede pasar en los próximos meses y cómo se prepara la región
Escajadillo explicó que la provincia mantiene un trabajo coordinado con otras jurisdicciones de la Cuenca del Plata, ante la posibilidad de que las crecidas y las precipitaciones intensas afecten simultáneamente a distintos territorios.
En ese marco, recordó que recientemente se realizó en Resistencia, Chaco, la quinta reunión de coordinación entre ocho provincias expuestas a los efectos del fenómeno de El Niño.
Del encuentro participaron representantes de la Agencia Federal de Emergencias y especialistas del Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Durante la reunión se analizaron escenarios hidrológicos y meteorológicos, así como las posibles necesidades de asistencia y evacuación en las provincias involucradas.
En cuanto a Santa Fe, las proyecciones hidrológicas continúan sujetas a la evolución de las lluvias y los aportes de la cuenca. Como referencia, la información del INA difundida esta semana proyectaba para el puerto santafesino una altura cercana a los 4,7 metros hacia fines de octubre, todavía por debajo del nivel de alerta de 5,30 metros.
La Provincia asegura que continuará reforzando la prevención
Consultado sobre si las tareas desarrolladas durante el año serán suficientes frente al escenario que se aproxima, Escajadillo evitó dar garantías y sostuvo que los operativos de prevención y coordinación continuarán.
Además, destacó el trabajo de las 157 asociaciones de bomberos voluntarios que funcionan en Santa Fe, integradas por aproximadamente 3.000 hombres y mujeres, y el acompañamiento de diferentes organizaciones de la sociedad civil.
El funcionario remarcó que la respuesta ante las emergencias depende tanto de la preparación de los organismos públicos como de la participación de las comunidades.
Con el Paraná en ascenso, productores retirando hacienda de las islas y nuevas tormentas en distintas regiones, Santa Fe mantiene el seguimiento permanente de la situación. El desafío para las próximas semanas será anticipar las consecuencias de los eventos climáticos y reducir los riesgos para las poblaciones y las actividades productivas.