La región del Litoral argentino enfrenta momentos críticos debido a las persistentes precipitaciones y las crecidas extraordinarias de sus principales cuencas hídricas. En la provincia de Chaco, la subida del río Paraná combinada con un temporal que descargó más de 100 milímetros de agua dejó un saldo de más de 1.000 personas evacuadas y autoevacuadas, mientras que en Misiones la fuerza del río Iguazú forzó el cierre parcial del Parque Nacional Cataratas.
La situación más compleja en territorio chaqueño se concentra en el barrio Club Náutico de Barranqueras, donde al menos 74 familias sufrieron el anegamiento total de sus fincas y debieron levantar casillas precarias a orillas de los caminos para resguardarse. Panorama similar se registra en Antequera, donde decenas de pobladores abandonaron sus hogares para asentarse a la vera de la Ruta Provincial 63, perdiendo pertenencias, muebles y buscando poner a salvo a sus animales.
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[SOCIEDAD] Por las lluvias en Brasil y la crecida de los ríos, se complicó la situación en Misiones y Corrientes: varios pueblos y barrios están inundados y quedaron sin conexión, y los vecinos exigen la ayuda del Gobierno nacional y de los intendentes y gobernadores. https://t.co/czOw3cHYoZ
— ElCanciller.com (@elcancillercom) October 25, 2026
Dramáticos testimonios desde las casillas de emergencia
A la vera de las rutas y sobre los albardones, los vecinos afectados narraron el duro impacto del avance del agua y el temporal sobre sus vidas cotidianas:
Maxi (Barranqueras): “A nosotros nos dieron unas chapas, unas maderas y con eso levantamos la casilla, pero con las lluvias del otro día se mojó todo de nuevo”.
Zulma (Antequera): “Todos los muebles, todo perdí. Con la crecida salimos a la ruta, dormimos ahí con lo poco que teníamos hasta que después llegó la lluvia, me empezó a entrar agua por todos lados”.
Sergio (Vecino afectado): “Como esta creciente nunca tuvimos. Estamos todos en la misma situación. Ahora parece que bajó un poco”.
Andrea (Vecina afectada): “El martes a la madrugada el agua entró por todos lados. Desde el sábado que veíamos que estaba creciendo. Después el jueves a la madrugada llovió. Hubo una inundación anterior que no fue tan grande, podíamos tener a los animales con nosotros. Ahora tuvimos que llevarlos hasta una zona más alta”.
Cierre preventivo en Cataratas del Iguazú por un caudal desbordado
En el extremo norte de la región, la fuerza del río Iguazú obligó a las autoridades del Parque Nacional a clausurar temporalmente el Circuito Superior por estrictas razones de seguridad. Las mediciones registraron un caudal superior a los 12.800 metros cúbicos por segundo, un volumen exponencialmente mayor al promedio habitual.
Pese a la restricción en la pasarela alta, las autoridades precisaron que el Sendero Verde y el Circuito Inferior continúan habilitados al público, mientras se evalúa el comportamiento del sendero Macuco.
El panorama aguas arriba indica que las medidas preventivas podrían profundizarse: en la localidad brasileña de Capanema, el flujo hídrico se duplicó en apenas 24 horas, pasando de 8.750 a 17.600 m³/s. Se estima que el pico de esa masa de agua impacte en la zona de pasarelas durante la madrugada, por lo que no se descartan nuevas restricciones. La única señal alentadora para toda la franja del Litoral radica en el pronóstico meteorológico, que anticipa el retorno del tiempo soleado para el resto de la semana.