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Triglicéridos: el valor que puede revelar riesgos cardíacos aunque el colesterol esté controlado

Un consenso de especialistas italianos advierte que los niveles elevados de estas grasas en la sangre pueden aumentar el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. La evidencia científica destaca la importancia de incorporar este indicador a la evaluación cardiovascular, incluso en personas que reciben tratamiento para reducir el colesterol.

27 de octubre de 2026


Los análisis de sangre suelen concentrar la atención en el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”. Sin embargo, existe otro indicador que puede aportar información clave sobre la salud cardiovascular: los triglicéridos, un tipo de grasa que circula por el organismo y que, cuando se encuentra elevado, puede contribuir al desarrollo de enfermedades del corazón y las arterias.

Un grupo de 15 especialistas italianos elaboró un documento de consenso, publicado en la revista Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, que reunió décadas de evidencia científica sobre el papel de estas grasas en la salud. El trabajo fue impulsado por la Sociedad Italiana para el Estudio de la Aterosclerosis (SISA) y sostiene que los triglicéridos elevados no deben considerarse un dato secundario en los controles médicos.

El riesgo cardiovascular puede persistir aunque el colesterol esté controlado

Uno de los principales conceptos analizados es el denominado riesgo cardiovascular residual. Se trata de la posibilidad de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV) incluso cuando una persona recibe tratamiento para reducir el colesterol y mantiene sus valores bajo control.

Las investigaciones citadas por los especialistas indican que los triglicéridos elevados pueden contribuir a ese riesgo de manera independiente. Un seguimiento de 9.436 pacientes con antecedentes cardiovasculares encontró una asociación entre niveles altos de estas grasas y una mayor probabilidad de sufrir nuevos eventos durante nueve años.

Las guías de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Aterosclerosis, actualizadas en 2025, también reconocen la importancia de este indicador para evaluar el riesgo cardiovascular.

Qué tratamientos se estudiaron para reducir los triglicéridos

El consenso revisó distintas alternativas terapéuticas y advirtió que reducir los triglicéridos no siempre se traduce en una disminución de los infartos o los ACV.

Las estatinas, utilizadas principalmente para controlar el colesterol, pueden reducir los triglicéridos entre un 15% y un 30%. Sin embargo, ese descenso no elimina necesariamente el riesgo residual en todos los pacientes.

Los fibratos, otro grupo de medicamentos empleados para disminuir estas grasas, tampoco demostraron beneficios cardiovasculares consistentes. En el ensayo internacional PROMINENT, realizado con 10.497 personas con diabetes tipo 2, un fármaco redujo los triglicéridos un 26%, pero no logró disminuir la incidencia de infartos ni de accidentes cerebrovasculares.

Los suplementos convencionales de omega-3 también pueden reducir los niveles de triglicéridos, aunque los grandes ensayos clínicos no demostraron de manera consistente que esa reducción disminuya los eventos cardiovasculares.

El medicamento que mostró beneficios en pacientes de alto riesgo

Entre las opciones analizadas, los especialistas destacaron el icosapent etilo, un compuesto purificado derivado del aceite de pescado que se diferencia de los suplementos habituales de omega-3.

El ensayo clínico REDUCE-IT incluyó a 8.179 pacientes que recibían estatinas y presentaban niveles moderadamente elevados de triglicéridos. Los resultados mostraron que el tratamiento con cuatro gramos diarios redujo un 25% el riesgo relativo de sufrir eventos cardiovasculares importantes durante casi cinco años de seguimiento.

Los investigadores también observaron una disminución de un marcador relacionado con la inflamación, lo que sugiere que sus efectos podrían ir más allá de la reducción de las grasas en sangre.

De todos modos, este medicamento no es equivalente a los suplementos de venta libre y su eventual indicación debe quedar en manos de un profesional, que evalúe los antecedentes y el riesgo de cada paciente.

Qué ocurre cuando los triglicéridos alcanzan niveles muy elevados

Los especialistas también señalaron los riesgos asociados con valores extremadamente altos, superiores a los 885 miligramos por decilitro (mg/dL). En esos casos, además del peligro cardiovascular, aumenta la posibilidad de desarrollar pancreatitis aguda, una inflamación del páncreas que puede revestir gravedad.

Por eso, la evaluación de los triglicéridos debe formar parte de una mirada integral sobre la salud. La interpretación de los resultados requiere considerar otros factores, como la edad, la diabetes, la hipertensión, los antecedentes familiares y los tratamientos que recibe cada persona.

El mensaje central del consenso es que el colesterol no es el único indicador relevante en un análisis de sangre. Controlar los triglicéridos permite identificar otros aspectos del riesgo cardiovascular y brinda información que puede ayudar al equipo médico a definir las medidas de prevención y tratamiento más adecuadas.