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Un hombre murió tras ser baleado y un niño de 10 años resultó herido en barrio 12 de Octubre

Sucedió a las 20,30 y tuvo como epicentro la esquina que forman las calles monseñor Zazpe y Aguado. Darío Ocampo, de 39 años, resultó baleado y se murió tras ser llevado al hospital Cullen. Un nene de 10 años resultó baleado, y está internado en eel hospital de niños Orlando Alassia. Además, cuatro jóvenes quedaron demorados, y los pesquisas de Homicidios de la PDI investigan el crimen.

01 de noviembre de 2026


Por Juan Trento

 

Este sábado, alrededor de las 20.30, y en cercanías de la esquina que forman las calles Monseñor Zaspe y Aguado en el barrio 12 de Octubre ubicado en el suroeste de la ciudad de Santa Fe, un hombre llamado Dario Ocampo de 39 años fue atacado a balazos y murió horas después en el hospital Cullen, mientras que en el mismo suceso, un niño de 10 años sufrió lesiones graves por impacto de bala y fue trasladado, curado e internado en el hospital de niños Orlando Alassia. Ambos vivían a pocos metros, sobre calle Aguado al 1600. Policías capitalinos de Orden Público y de Cuerpos, aprehendieron a un hombre de 65 años identificado como R. D. M. y a una mujer llamada C. M. de 40, y resultaron demorados cuatro jóvenes: A. B. F. de 19 años, R. A. M. de 25, L. S. M. de 18 y J. E. A. M. de 23, y además, preservaron la escena del crimen hasta la realización de los peritajes criminalísticos, buscaron testigos entre los vecinos del barrio y constataron la existencia de cámaras de videovigilancia en el sector.
 
 
 
Denuncia

El aviso llegó a la central de emergencias 911 tras el llamado de los vecinos del barrio 12 de octubre que viven en ese sector y que señalaron que había un hombre y un niño heridos con un arma de fuego. El operador envió al lugar a los oficiales del Comando Radioeléctrico capitalino CREC. Cuando arribaron, los heridos ya no estaban allí. Un vecino, que no aportó mayores datos, señaló a una familia de apellido M. e indicó dónde estaría su domicilio.

La pelea

Al llegar a esa vivienda, varios hombres que se encontraban en el lugar intentaron dispersarse. Los oficiales les dieron la voz de alto y ellos la acataron. Una mujer de esa familia autorizó el registro voluntario de la casa y relató que el conflicto con Darío Ocampo de 39 años, venía de meses atrás por  la devolución de una pala. Según su versión, este sábado el hombre se presentó en el domicilio y comenzó a discutir y a forcejear con su padre, de 65 años, hasta que otros integrantes de la familia intervinieron para separarlos.

El ataque a balazos

En paralelo, familiares de  Darío Ocampo de 39 años, informaron a los policías que cumplían funciones en el hospital Cullen que un hombre identificado como R. D. le había disparado con un arma de fuego. Desde el mismo nosocomio se comunicó luego al operador del 911 que Darío Ocampo de 39 años había muerto.

Aprehendidos y demorados

Los oficiales informaron lo sucedido al fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación MPA, Andrés Marchi, que pidió la presencia de la Policía de Investigaciones PDI en el lugar y dio intervención a la Sección Homicidios. Luego, los oficiales aprehendieron a un hombre de 65 años, identificado como R. D. M., y a una mujer de 40 años, identificada como C. M. Además, cuatro jóvenes de 18, 19, 23 y 25 años quedaron demorados.

Sangre

Antes de las 21 llegaron los pesquisas de la Sección Homicidios de la PDI y, pasadas las 21, otros pesquisas de esa fuerza. Hicieron un amplio rastrillaje en la zona y encontraron rastros de lo que sería sangre.

Atribución delictiva y peritajes criminalísticos

Informaron la novedad sobre la ocurrencia del crimen a las Jefaturas de la Unidad Regional I La Capital y de la Policía de Investigaciones PDI Región I, ambas de la Policía de Santa Fe PSF, y estas hicieron lo propio con el fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación MPA Andrés Marchi. El fiscal ordenó, en primer lugar, que se averiguara el estado de salud del niño herido. Ordenó también que el hombre y la mujer aprehendidos siguieran privados de su libertad y que fueran llevados y revisados físicamente en Medicina Legal, identificados y alojados en una dependencia policial de Orden Público. Además, ordenó que fueran identificadas todas las personas que pudieran brindar información como testigos y que se constatara la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en la zona y se secuestraran sus imágenes. También ordenó los peritajes criminalísticos y, al terminar, el traslado del cadáver a la morgue judicial, para que los médicos forenses hicieran la necropsia y establecieran científicamente la causa de la muerte. Los peritajes criminalísticos fueron realizados por los agentes especialistas del área Científica de la Policía de Investigaciones PDI, mientras que la atribución delictiva tuvo una calificación provisoria de homicidio y lesiones graves dolosas.