La situación del Puente Palito vuelve a instalarse en la agenda pública de Santa Fe. Ante las iniciativas que proponen su desmantelamiento por riesgo de derrumbe, la Red de Instituciones de Alto Verde alzó la voz para reclamar una participación activa en la toma de decisiones. Claudio Monzón, referente del sector, enfatizó la necesidad de que los vecinos sean consultados antes de avanzar con cualquier medida definitiva.
Un reclamo de participación ciudadana
Desde la comunidad de Alto Verde, el mensaje hacia el sector político es claro: “Pedimos que nos inviten a una mesa de diálogo”. Monzón explicó que, como habitantes directos de la zona, los vecinos del distrito y del paraje La Boca deben tener un rol protagónico en el debate.
“Nosotros siempre pasamos por acá, vivimos acá. El Puente Palito se resiste a lo que va a pasar con él”, señaló el referente, recordando que el viaducto fue construido en 1962 y contó con el trabajo de los abuelos y padres de los actuales residentes.
Patrimonio cultural e identidad local
Más allá de su función estructural, el Puente Palito es considerado un patrimonio cultural de la ciudad y la provincia, ratificado por la ordenanza municipal 12.784. Para los vecinos, representa un símbolo de identidad comparable con el Puerto de Santa Fe o figuras emblemáticas de la región.
Identidad: El puente es visto como un recurso turístico no explotado.
Historia: Su construcción marcó el fin de la era de cruces en canoa.
Urgencia: La comunidad reconoce el deterioro, pero exige soluciones consensuadas.
El pedido a las autoridades
Monzón reconoció que el estado del puente es crítico desde hace tiempo, pero cuestionó la falta de intervención previa. “Esto lo hubiesen hecho hace mucho tiempo; se ve que hay alguna traba”, expresó en relación a la falta de mantenimiento.
La Red de Instituciones espera una convocatoria formal de la Comisión de Patrimonio Urbano y Arquitectónico y del Concejo Municipal para exponer su postura.


