En diálogo con Veo Noticias, Rodolfo Wagner, representante de la Asociación de Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP), explicó que la actualización tarifaria llega después de siete meses sin modificaciones y responde principalmente a los aumentos del combustible, los insumos y los salarios del personal.
“El decreto autoriza a las empresas a aplicar un 11,57% de incremento tarifario. Obedece a un proceso inflacionario y al aumento de los costos de explotación, sobre todo de los insumos que atraviesa el transporte”, explicó.
Entre los principales gastos mencionó el combustible, los neumáticos, los lubricantes y las correas, además de los incrementos salariales acordados en paritarias.
Las empresas piden aumentos más frecuentes
Wagner cuestionó los extensos períodos que transcurren entre las actualizaciones tarifarias y sostuvo que esa demora provoca pérdidas económicas para las empresas.
Según explicó, el último incremento se había autorizado siete meses atrás y el anterior había demorado ocho meses.
“En ese proceso de siete, ocho o nueve meses que se da entre cada aumento tarifario, a nosotros como empresarios nos descapitaliza, porque pagamos todos los meses aumentos de insumos y eso no se refleja en el precio del boleto”, señaló.
El dirigente consideró que sería más conveniente aplicar incrementos más pequeños y frecuentes en lugar de concentrar las actualizaciones en una sola suba.
Además, reconoció que los aumentos terminan afectando directamente a los usuarios, especialmente a quienes dependen del transporte público para trabajar o estudiar.
Advierten que cada aumento provoca una caída de pasajeros
Uno de los datos más preocupantes que planteó el representante de ATAP es la disminución sostenida de la cantidad de personas que utilizan los colectivos.
“El sector sigue estando en crisis”, aseguró Wagner, y confirmó que las cámaras empresariales ATAP y SETRAM vienen solicitando al Ejecutivo provincial que declare la emergencia del transporte urbano e interurbano.
El dirigente advirtió que el sistema enfrenta una situación cada vez más difícil de sostener.
“Estamos llegando a un límite que prácticamente se va a poner sin retorno”, expresó.
Según explicó, cada aumento tarifario provoca que una parte de los pasajeros deje de utilizar el servicio porque ya no puede afrontar el costo del boleto.
“La tarifa se está poniendo cara para la persona que menos recursos tiene, que es la que utiliza el colectivo urbano o interurbano”, sostuvo.
En ese sentido, planteó que el sistema enfrenta una contradicción: las empresas necesitan aumentar los boletos para cubrir sus costos, pero cada incremento reduce la cantidad de usuarios que pagan la tarifa completa.
Reclaman que la Provincia cubra el 100% del Boleto Educativo
Otro de los puntos de conflicto está relacionado con el financiamiento de los beneficios y gratuidades que ofrece el sistema.
Wagner explicó que actualmente la Provincia reconoce a las empresas interurbanas el 50% del valor del pasaje correspondiente al Boleto Educativo, con una demora aproximada de 45 días en los pagos.
Desde ATAP reclaman que ese reconocimiento alcance el 100% del valor del boleto.
“Nosotros consideramos que estamos transportando una persona y a esa persona le corresponde un pasaje. Estamos reclamando para que la Provincia pague ese 100%, como lo hace en la ciudad de Rosario”, manifestó.
El empresario también cuestionó que las empresas deban absorber parte del costo de las diferentes franquicias existentes, al considerar que esa situación termina repercutiendo sobre los pasajeros que pagan la tarifa completa.
Sin subsidios nacionales desde 2024
El representante de ATAP también apuntó contra la falta de asistencia económica del Gobierno nacional al transporte del interior del país.
Según explicó, desde comienzos de 2024 las empresas dejaron de recibir los fondos nacionales destinados al sostenimiento del servicio.
“Están absolutamente cortados”, aseguró Wagner, quien cuestionó que continúen existiendo aportes al sistema sin que esos recursos sean redistribuidos hacia las provincias.
Además, sostuvo que el Área Metropolitana de Buenos Aires continúa recibiendo asistencia económica nacional, mientras que el interior no cuenta con el mismo acompañamiento.
El dirigente señaló que las cámaras empresariales, junto con intendentes y gobernadores, vienen reclamando una distribución más equitativa de los recursos.
En cuanto al financiamiento provincial, indicó que el fondo destinado al transporte permanece congelado desde 2023, por lo que su aporte perdió importancia frente al incremento de los costos.
“Hoy estamos con un sistema colapsado”
Finalmente, Wagner insistió en la necesidad de encontrar un nuevo esquema de financiamiento que permita garantizar la continuidad de los servicios sin trasladar todos los costos a los usuarios.
El referente empresario advirtió que el transporte interurbano enfrenta una crisis estructural que no se resuelve únicamente con aumentos tarifarios.
“Cada vez que aumenta la tarifa nos bajan los pasajeros. Entonces, hoy estamos con un sistema que está colapsado”, concluyó.
Mientras tanto, el nuevo incremento del 11,57% volverá a impactar sobre quienes utilizan diariamente los colectivos interurbanos para trasladarse entre las distintas localidades de la provincia de Santa Fe.