
Un joven de 21 años permanece internado en estado crítico en el hospital José María Cullen de la ciudad de Santa Fe, luego de haber sido baleado durante la madrugada de este domingo cuando ingresaba a su vivienda ubicada en calle Corrientes al 1800, en el sector noroeste de Santo Tomé.
La víctima fue identificada como Raúl Alberto Benítez, quien recibió un disparo en la nuca y otro impacto de bala en uno de sus brazos. El hecho fue denunciado por su pareja a la central de emergencias 911 minutos después de ocurrido el ataque.
Efectivos del Comando Radioeléctrico de Santo Tomé llegaron rápidamente al lugar y preservaron la escena del hecho, mientras un médico del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES 107) asistía al joven herido antes de su traslado urgente al hospital Cullen.
El ataque criminal
Según relataron fuentes policiales, la mujer de Benítez declaró que el joven ingresaba a la vivienda cuando fue atacado a tiros.
En paralelo, algunos vecinos señalaron la presunta identidad del agresor, identificado por las iniciales U. S., una persona conocida en el barrio. Los agentes policiales realizaron entrevistas en la zona y constataron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas que podrían aportar imágenes clave para la investigación.
Grave estado de salud
Benítez fue recibido en el shockroom del hospital Cullen por médicos del área de Emergentología, quienes confirmaron que presentaba una herida de arma de fuego en la parte posterior de la cabeza, sin orificio de salida, además de otra lesión balística en uno de sus brazos.
El joven quedó internado en observación y su estado de salud fue calificado como de extrema gravedad.
Peritajes criminalísticos
Las actuaciones fueron informadas a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe y posteriormente al fiscal de Homicidios en turno del Ministerio Público de la Acusación, Andrés Marchi.
El funcionario judicial ordenó la elaboración de un informe médico actualizado sobre la salud de la víctima, la identificación y entrevista de testigos, el secuestro de registros fílmicos de cámaras de seguridad de la zona y la realización de los peritajes criminalísticos correspondientes.
Las tareas periciales estuvieron a cargo de agentes especializados del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI).


