Empresas de transporte urbano de la ciudad de Santa Fe alertaron este lunes sobre una inminente profundización en la reducción de servicios. La medida responde directamente al incremento en el precio del gasoil y a una tarifa que los empresarios consideran imposible de sostener tras 10 meses sin aumentos significativos.
Esquema de reducción de servicios
La estrategia planteada por las prestatarias contempla dos niveles de afectación según la demanda de pasajeros:
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Horarios pico (6:30 a 8:30; 11:30 a 14 y 16:30 a 18): Se mantendrá la restricción actual del 10% en las frecuencias.
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Resto del día: Las empresas evalúan un recorte de entre el 30% y 40% en la cantidad de coches circulando.
Gerardo Ingaramo, titular de la Federación de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), explicó que bajo los costos actuales el sistema debería funcionar con un 35% menos de unidades, aunque esto afectaría directamente a quienes se dirigen a sus trabajos o escuelas.
Conflicto y tensión con los usuarios
La situación ha comenzado a generar roces en la vía pública. Ingaramo señaló que, si bien no se han producido suspensiones de personal, la menor cantidad de servicios genera demoras que derivan en maltratos de los usuarios hacia los choferes. Delegados de las líneas 4 y 14 ya realizaron asambleas para exponer esta problemática.
Desigualdad en los subsidios nacionales
Desde el sector empresario remarcaron la brecha de recursos entre el interior y el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Mientras Capital Federal recibe aportes mensuales millonarios para mantener el boleto en valores bajos, en ciudades como Santa Fe el costo técnico de la tarifa plana proyecta un valor superior a los 2.000 pesos antes de fin de año.
A este escenario se suma el retraso del Gobierno nacional en el pago de los “Atributos Sociales” (descuentos para usuarios beneficiarios), con deudas que corresponden a los meses de febrero y marzo.


