En el marco de la crecida que atraviesa la región, el centro de asistencia instalado en el distrito costero de Alto Verde continúan recibiendo a familias evacuadas provenientes de zonas vulnerables. Las tareas de contención y traslado se coordinan de manera preventiva para resguardar a los sectores más expuestos a la suba del agua.
Sobre esta situación, el coordinador de gabinete de la Municipalidad de Santa Fe, Víctor Hadad, detalló cómo se diagramó la llegada de los nuevos evacuados y el estado actual de los módulos habitacionales: “Acaba de llegar la cuarta familia, que son las cuatro familias que nosotros teníamos identificados porque estaban viviendo en una cava profunda al lado del brazo del Riacho Santa Fe y bueno, era un sector que se nos puede extender”.
El funcionario municipal explicó además que, si bien el río se encuentra estacionado en los 4,16 metros, las características geográficas de determinados asentamientos obligaron a realizar preventivamente estas relocalizaciones: “El río como estamos viendo está en 4,16 estacionado, pero por el lugar puntual donde estaban estas cuatro familias, nosotros sabíamos que iba a haber algún tipo de problema y de hecho fue así”. No obstante, llevó tranquilidad al señalar que el resto de las zonas protegidas se encuentra controlada y que este sector presentaba una vulnerabilidad específica.

Respecto a la adaptación de las familias a los módulos de emergencia y la asistencia integral que se les brinda, Hadad indicó: “Se traen absolutamente todo, heladeras, ventiladores, no pueden tener aire acondicionado y no se puede cocinar adentro del módulo, por eso traen sus pertenencias a manera de seguridad y tenerlos acá en el lugar controlado”. Ante la imposibilidad de cocinar en el interior de las unidades habitacionales, el funcionario remarcó que desde el municipio se les provee tanto el almuerzo como la cena de manera diaria.
Consultado sobre la infraestructura disponible y el pronóstico de los próximos días, Hadad especificó que ya hay 10 módulos terminados y con servicios de electricidad y tensión activos, con el objetivo de alcanzar entre 20 y 25 unidades listas durante la semana gracias al apoyo de voluntarios de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) que colaboran en las tareas de acondicionamiento. Finalmente, en relación a los informes del Instituto Nacional del Agua (INA), el representante comunal anticipó que las proyecciones indican que el río no alcanzaría los 5 metros en esta primera onda de crecida, manteniéndose por debajo de los niveles críticos de evacuación.
