El Banco Central de la República Argentina (BCRA) modificó las condiciones para que los bancos puedan ampliar el financiamiento en dólares a empresas que no generan divisas. La medida extiende el universo de compañías que pueden acceder a estos préstamos, pero incorpora límites y requisitos destinados a reducir los riesgos para el sistema financiero.
La nueva normativa se conoció luego de que el Gobierno anunciara la flexibilización del crédito en moneda extranjera. Hasta ahora, los bancos podían prestar dólares principalmente a empresas que generaban esas divisas o que contaban con garantías de compañías con ingresos en moneda extranjera.
Con el nuevo esquema, las entidades podrán financiar también a personas jurídicas que no sean generadoras de divisas. Sin embargo, el conjunto de estos préstamos no podrá superar el 15% de los depósitos en dólares de cada banco.
La modificación se produce en un contexto de crecimiento de los depósitos en moneda extranjera, que ya superaron los USD 40.000 millones. Desde el BCRA señalaron que el objetivo es canalizar parte de ese ahorro hacia la inversión privada y ampliar la oferta de crédito sin comprometer la solvencia y liquidez de las entidades.
Qué requisitos tendrán los nuevos créditos
El Central estableció un esquema de medidas macroprudenciales para las financiaciones que se incorporen bajo este régimen.
Entre las principales condiciones se encuentra un requisito de capital mínimo equivalente al 125% del que corresponde a otras financiaciones comparables. Además, estos préstamos computarán por 1,25 veces la exposición crediticia a la hora de calcular los límites correspondientes.
Los bancos también deberán analizar la capacidad de repago de las empresas ante distintos escenarios de variación del tipo de cambio. El objetivo es contemplar el riesgo que implica que una compañía tome deuda en dólares pero genere sus ingresos principalmente en pesos.
De esta manera, la flexibilización busca ampliar el acceso al financiamiento sin eliminar los controles sobre el descalce de moneda, uno de los principales riesgos asociados a este tipo de operaciones.
El objetivo del Gobierno
Desde el BCRA sostuvieron que la modificación apunta a incrementar el financiamiento disponible para la inversión privada y, con ello, favorecer la actividad económica, la productividad y el empleo.
La decisión se enmarca en la modificación del artículo 23 del Decreto 905/02, que amplió los destinos posibles para los depósitos en moneda extranjera dentro del sistema financiero.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, ya había anticipado la posibilidad de flexibilizar las condiciones para que las empresas que no generan dólares pudieran acceder a préstamos en esa moneda.
Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que la medida busca generar una alternativa frente al costo del financiamiento en pesos, cuyas tasas todavía considera elevadas para determinados sectores.
Según Caputo, la ampliación podría beneficiar especialmente a actividades como la construcción y la industria automotriz, que requieren importantes niveles de inversión.
Los dólares deberán convertirse a pesos
Una de las particularidades de la nueva operatoria es que las empresas que accedan a estos créditos deberán vender los dólares obtenidos en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y convertirlos a pesos.
De acuerdo con la explicación del ministro, de esta manera se busca que los fondos ingresen al circuito productivo y evitar un efecto multiplicador sobre la demanda de dólares.
En cuanto al costo de los préstamos, Caputo aclaró que las tasas no serán fijadas por el Gobierno, sino que surgirán de las condiciones del mercado. El objetivo oficial es que las empresas tengan una alternativa de financiamiento a una tasa considerada razonable y, al mismo tiempo, que resulte atractiva para los depositantes que mantienen sus dólares fuera del sistema bancario.
Con el nuevo esquema, el Gobierno busca ampliar el crédito disponible para el sector privado, mientras el BCRA mantiene límites específicos para contener los riesgos derivados de prestar dólares a empresas cuyos ingresos no están denominados en esa moneda.